El diputado Tucapel Jiménez no lo dudó un instante. Cuando supo que la Presidenta Bachelet iba a realizar una gira por Suecia de inmediato pidió ser incluido en la delegación. Y no por motivaciones políticas o turísticas, sino más bien porque parte de su corazón está en este país.

“Acá estudié, ésta es como mi segunda patria. Acá me casé, acá nacieron mis hijos. Catorce años de mi vida los pasé acá”, dijo a Publimetro el hijo del sindicalista del mismo nombre asesinado en dictadura.

“Recibí todo lo que significa la solidaridad del gobierno sueco. Acá pude estudiar, vivir en paz, estudiar, crecer con mi familia. Soy un eterno agradecido de la sociedad sueca”, continuó, apuntando especialmente a dos ilustres ciudadanos suecos: “Olof Palme (ex primer ministro, asesinado en 1986), por quien hice todas las gestiones para que una escuela en La Cisterna lleve su nombre; y Harald Edelstem (ex embajador en nuestro país, declarado persona non grata dos meses después del golpe de Estado). En Chile no son muy conocidos pero las generaciones jóvenes en algún momento tienen que conocer quiénes fueron y qué hicieron por Chile cuando más lo necesitábamos”.

El parlamentario comentó que “anoche me vino a buscar mi sobrino y fui donde mi hermana y les dije que no sé si pueda verlos de nuevo, pero por lo menos estuve con ellos y ahora me encontré con unas primas acá en el palacio real”. Y Jiménez se apura para alcanzar a conversar con su pariente.