Conmoción causó en Calama el hallazo de un cuerpo torturado y calcinado al interior de una cueva en el sector de Ojo Opache de la mencionada comuna.

El caso se convirtió en un verdadero enigma policial en la urbe nortina, hasta que el jueves se logró la identificación de la víctima: Freddy Ariel Orellana Pérez.

El hombre de 39 años fue hallado en el lugar esposado de manos y con cadenas en parte de su cuerpo. Además contaba con evidentes signos de tortura, su piel estaba quemada y sus restos estaban anclados con estacas en el suelo.

Y tras la confirmación de su identidad, salieron las primeras luces de quién era precisamente Orellana. El sujeto contaba con un amplio prontuario policial y vivía junto a su madre en la población O'Higgins de Calama. Era padre de dos hijas y había quedado libre en febrero de este año.

Según informa Soy Chile, el "negro" era muy querido por sus vecinos y había dado signos de arrepentimiento respecto a su vida delictual.

“Muchas penas, alegrías y errores también. Este año que viene venga llena de bendiciones para todos y no volver a cometer más errores. Aprender que la vida está llena de ellos, solo hay que aprender y superarse como persona”. escribió en su cuenta de Facebook a fines del 2015. 

Personal policial se encuentra investigando cómo fueron los días previos de Orellana antes de su muerte, para poder dar con pistas que esclarezcan el crimen.

"Dado la forma en que se cometió el delito ha sido bastante complejo determinar la causa real y exacta de la muerta. Esperamos en los próximos días tener el informe del Labocar y del Médico Legal", sostuvo en tanto el fiscal en jefe Cristián Aliaga. Cabe mencionar que su identificación se logró gracias a las huellas dactilares.

El caso ha sido ampliamente comentado en Calama, debido a lo macabro del crimen. "No tengo recuerdo de una forma tan brutal de causar la muerte a una persona", agregó el persecutor.

PUB/CM