Rechazaron disminuir la medida cautelar de prisión preventiva para Vanessa Trigiari Torrejón, acusada de asesinar a su hijastro de 4 años, Ángel Márquez Zapata.

Su caso fue revisado en el Juzgado de Garantía de Molina, en la Provincia de Curicó, donde su defensa liderada por Esteban Arévalo, pretendía disminuir la medida “ya sea por un arresto domiciliario u otra”. De hecho, el defensor público postuló que no hay evidencias de la asfixia por sofocación de parte del menor, tal como se le imputa a la mujer. 

Durante la audiencia, la jueza Gloria Hernández aseguró que “no hay ninguna otra medida de menor intensidad que se le pueda imponer a la imputada“ y por eso tomó la decisión de mantener la prisión preventiva. 

Debido a la conmoción pública que provocó el caso, ocurrido en agosto del año pasado, el Poder Judicial instruyó medidas especiales de seguridad para resguardar la integridad de intervinientes en la audiencia. 

Cabe recordar que la defensa de la imputada argumenta que la muerte de Ángel se produjo “de manera accidental”, cuando uno de sus hermanos “lo echó dentro de un bolso” como parte de un juego “que habitualmente hacían”. Y como no abrió pronto el bolso, el menor habría perecido por asfixia. 

Eso se contrapone a lo señalado por la fiscalía, que atribuye a Trigari la autoría del crimen, argumentando que ella, luego de asfixiarlo, ocultó el cuerpo y más tarde, en compañía de un hermano de Ángel, lo llevó a un sitio eriaso en las cercanías del estadio ANFA de Molina, y lo dejó abandonado junto a un canal de regadío. 

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