Luego de tres horas de reunión entre la mesa ejecutiva del Consejo de Rectores (Cruch) y la ministra de Educación, Adriana Delpiano, junto con los ministros de Hacienda, Rodrigo Valdés, y el ministro de Segpres, Nicolás Eyzaguirre, para conocer el contenido de la reforma al proyecto de educación superior, las principales autoridades de las casas de estudios no se mostraron tan conformes.

El vicepresidente del Cruch, Aldo Valle, señaló que a pesar de lo extensa de la cita no pudieron conocer mayores detalles de uno de los proyectos más esperados por varios actores de la educación.

“Pudimos ver la estructura más avanzada con diversos temas más especificados con regulaciones sobre la existencia de la superintendencia de educación superior y cuáles son esas atribuciones y nos preocupa muchísimo que no vayan a menoscabar la autonomía de las instituciones”, señaló el rector Valle.

Uno de los puntos de desencuentro fue el planteado por el rector de la Universidad Católica de Valparaíso, Claudio Elórtegui, quien señaló que las instituciones estatales están sufriendo un trato preferencial por sobre las denominadas del G-9.

“Esto significa que se establece una segregación y una discriminación al interior del Consejo de Rectores, que creemos es altamente inconveniente para el sistema de educación superior chileno”, señaló Elórtegui.

Además uno de los temas que más mencionó con preocupación el rector Valle es el financiamiento basal de las instituciones de educación superior, donde de acuerdo a lo expresado por el Cruch no está pidiendo cambios “de la noche a la mañana”

“No nos parece que no deban haber cambios importantes en los aportes basales a las instituciones, entendemos que no puede ser de la noche a la mañana, nadie está pidiendo recursos frescos para el año 2017 o 2018, pero es muy importante que se diseñen metas o puntos de llegada que no hemos visto en lo que se presentó en el financiamiento público”, agregó Valle.

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