El vocero de La Moneda, Marcelo Díaz, anunció que el Ejecutivo desechó la idea del veto presidencial y una ley corta para enfrentar el fallo del Tribunal Constitucional (TC), que a fines de abril declaró inconstituicionales algunos aspectos de la reforma laboral considerados clave.

Luego que el TC declarara fuera de la Constitución la titularidad sindical y la extensión automática de beneficios por afiliación (considerados parte vital del proyecto de la administración Bachelet), el ministro Díaz señaló que el Gobierno decidió "explorar" una vía distinta: La de una reforma constitucional.

"Hemos acordado constituir un equipo técnico-jurídico con las distintas bancadas parlamentarias para explorar el contenido y la viabilidad de esa reforma constitucional", afirmó el vocero.

Y agregó que "mientras avanzamos en ese esfuerzo, que requiere -por cierto- diálogo con la oposición, porque una reforma constitucional de esta envergadura requiere de una cantidad de votos que la Nueva Mayoría por sí sola no dispone, se suspende toda la decisión relativa al veto y a la tramitación de una eventual ley corta".

El titular de la Secretaría General de Gobierno precisó que dicha suspensión se dará "a la espera del examen de viabilidad de esta reforma constitucional".

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