Cuando en el país no deja de ser noticia el beneficio de la libertad condicional que le fue dado a una gran cantidad de reos en cárceles de todo el país, una historia que expone hoy El Líbero, causa aún más dudas sobre la forma en que fue llevada esta medida y los criterios que se utilizaron.

Pedro Juan Vidal Jaque (62) es uno de los 568 internos que salió en libertad de las cárceles de la Región Metropolitana el pasado 22 de abril. Y aunque las autoridades afirman que los antecedentes fueron revisados, el hombre cumplía una condena de cadena perpetua desde 1998 -la más alta del sistema judicial de nuestro país- por robo, violación, abuso sexual y robo con intimidación.

Y como si eso no fuera poco, el año 2013 Vidal había vuelto a ser condenado a 15 años más de cárcel, luego que se declarara culpable del delito de abuso sexual en forma reiterada contra sus dos hijas menores de 14 años, cuando estas lo visitaban en el presidio de Colina donde cumplía su condena. Sumado a esto, se le había imputado una pena de modo efectivo y sin ningún beneficio, vigilancia de las autoridadades durante los 10 años siguientes y prohibición de acercarse a sus hijas, a su domicilio o colegio.

Los abusos fueron llevados a cabo entre el año 2005 y 2010, y según afirma el informe de la Fiscalía Centro Norte Pedro Vidal “en uno de los dormitorios del recinto agredió sexualmente a ambas víctimas quienes al inicio de los hechos tenían 8 y 7 años de edad”.

Aún así, y contra cualquier pronóstico lógico, hoy Pedro Vidal es uno de los internos que "por buena conducta", salió en libertad condicional.

PB/MC