El huemul chileno, ciervo endémico que figura en el escudo nacional de nuestro país, es uno de los mamíferos más desconocidos de nuestra fauna silvestre. Se estima que las poblaciones de huemules alcanzan los 1.500 ejemplares en Chile, donde está protegido y declarado Monumento Nacional. 

Cinco ejemplares de estos herbívoros y rumiantes, nacidos en un área controlada serán reintroducidos este sábado 26 de noviembre, con el proyecto de la reserva biológica Huilo Huilo, en la Región de Los Ríos, que posee el mayor criadero en el país de estos animales. 

Este programa comenzó en 2005, con dos ejemplares de huemul, un macho y una hembra traídos desde zonas montañosas de Aysén, con el objetivo de poblar nuevamente estas tierras con este misterioso habitante que estuvo presente en la zona hasta finales de los años 80. 

Esta pareja dio origen al Centro de Conservación del Huemul, iniciativa que desarrolla la Fundación Huilo Huilo con el apoyo de diversos entes del Estado como Conaf, SAG, Ejército de Chile y organismos internacionales.

Esta iniciativa es un hito en la conservación de especies en peligro de extinción, tanto en Chile como en el resto de América del Sur y constituye la última esperanza par salvar de la extinción a este emblemático ciervo endémico chileno. 

Tras 11 años de trabajo, el proyecto cuenta hoy con siete hembras y 10 machos y se encuentra listo para entrar en la segunda fase, también pionera en su tipo: la reinserción silvestre de los animales que serán reintroducidos con la finalidad de recuperar las poblaciones de huemules que alguna vez habitaron la zona. 

Vida en la reserva 

La Reserva Biológica Huilo Huilo, fue declarada Reserva de la Biosfera en 2007 por la Unesco, debido al elevado número de especies endémicas de flora y fauna que alberga. De las cien mil hectáreas que alberga, los huemules ocupan un área protegida, a unos 30 kilómetros de las zonas turísticas. Cuentan con dos parcelas de 70 y 40 hectáreas, donde los animales disponen de fuente sede agua y se alimentan por sí solos sin apenas contacto con el ser humano. 

Cada animal cuenta con un radiocollar que tiene tecnología VHF, similar al GPS, que permite rastrearlos por telemetría, para así confirmar su estado de salud y su ubicación dentro de la reserva.

Estos cérvidos se caracterizan por ser muy mansos, pero cuando se topan con humanos su excesiva timidez les puede jugar una mala pasada: son uno de los pocos animales que pueden sufrir de “stress”, por lo que ante un riesgo inminente se queda quieto, asustado y podría llegar a morir. 

En definitiva, con este proyecto se pretende que este tímido cierva vuelva poco a poco a recorrer los bosques australes de Chile, para convertirse así en un símbolo visible, no sólo en su escudo, sino también en la cordillera.

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