El embajador boliviano en el Reino Unido, Roberto Calzadilla, volvió a aparecer hoy viernes en una actividad de la Presidenta Bachelet. El jueves aprovechó que la Mandataria ofreció la oportunidad de hacer preguntas en el marco del Canning Lecture, para sorprenderla sacando el tema boliviano.

Hay que decir que el Canning Lecture es un evento anual en que el Canning House (uno de los más destacados think tank de las islas) invita a un jefe de Estado a exponer, honor que recayó en la autoridad chilena.

Tras hablar de las reformas que lleva adelante el gobierno que encabeza, tanto en economía, trabajo como educación, Bachelet tuvo que responder a una pregunta fuera de contexto. Pero así explicó 24 horas después su intervención el mismo Calzadilla: “La Presidenta (Bachelet) dio ayer (jueves) un discurso mostrando un Chile como un país integrador, como un país con vocación de diálogo, mientras en los hechos hay contradicciones y hay movimiento de tropas en la frontera y una preocupación que obviamente ha tensado las relaciones entre ambos países".

"Nosotros estamos preocupados y ante esa preocupación no habíamos pensado hacer alguna pregunta, pero ante su invitación para ir a este evento en el Canning House, no estaba prevista esta intervención pero me animé a preguntarle en un tono, me parece que adecuado, de cómo veía ella la situación de la integración latinoamericana y creo que la respuesta ha sido, considerando que existe una agenda de diálogo, creo que no existe una voluntad de diálogo y eso es lo que estamos haciendo en La Haya”, complementó.

Ayer, Calzadilla se presentó puntualmente al The Mansion House y no perdió detalles de las ponencias en el marco del ChileDay. Pero esta vez no pidió la palabra. Tampoco se ofreció.

El titular del Senado, Ricardo Lagos Weber, tiene una particular teoría para explicar lo ocurrido el jueves: “Uno, él tiene todo el derecho de hacer la pregunta estime conveniente siempre que sea respetuoso, y lo fue. Dos, no sé si éste era el lugar para hacerlo. Y tres, lo que más valoro es la respuesta conciliatoria de la Presidenta Bachelet, porque de manera muy tranquila le dijo al embajador boliviano que ya había hablado el canciller (Heraldo Muñoz) que si su país quiere integrarse tiene que restablecer relaciones diplomáticas. El embajador se dio un gusto porque en el informe que tiene que hacer semanalmente a la cancillería en La Paz que le hizo una pregunta a la Presidenta Bachelet en un foro económico, y con eso cree que gana puntos”.