El pasado 3 de agosto, el Museo Histórico Nacional fue víctima del robo de la espada del ex Presidente Manuel Bulnes, una pieza avaluada en más de un millón de dólares.

Pero este no es el primer robo que sufre algún museo en el país. El pasado jueves 21 de julio, luego del cierre a público, el Museo Histórico de Yerbas Buenas fue vulnerado por delincuentes que, luego de descerrajar una de las puertas de acceso, ingresaron a las salas de exhibición.

Una vez en su interior rompieron dos de los cristales de las vitrinas y sustrajeron tres objetos patrimoniales: una fuente de plata fundida, un espejo de mano en plata tallada y un joyero.

A comienzos de 2015, en el mes de febrero el museo de Artes Decorativas y el Museo Histórico Dominico sufrieron un violento asalto, sustrayéndose nueve piezas que formaban parte de ambas exhibiciones permanentes.

En agosto de 2013, desde el Museo de Arte Contemporáneo del Parque Forestal, fueron robadas dos obras del artista británico Damien Hirst. Las piezas pertenecían a la muestra “Juan Yarur: Un Relato Personal”.  El robo se produjo después del masivo concierto al aire libre del grupo Los Jaivas, el que reunió a 60 mil personas en el Parque Forestal.

En junio de 2005, el universitario Luis Onfray Fabres robó una escultura de Auguste Rodin desde el Museo de Bellas Artes. El estudiante fue condenado por la fiscalía a trabajar gratis en la biblioteca de la ex Penitenciaría por un año y a pedir disculpas al gobiernos de Chile y Francia.

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