Las cifras

Durante el 2015  la policía uniformada investigó 41 secuestros y 31 sustracciones de menores, mientras que el secuestro con homicidio, violación o lesiones llegó a los tres casos.

A su vez, en lo que va de este año -hasta abril-, los secuestros suman ocho y las sustracciones de menores alcanzan las 11.

En síntesis la figura del secuestro aplica, citando el artículo 141 del Código Penal, cuando "el que sin derecho encerrare o detuviere a otro privándole de su libertad". A su vez, la sustracción de menores, según el artículo 142, se tipifica cuando se está en presencia "del traslado de un niño, niñoa o adolescente de su lugar de residencia sin consentimiento de sus padres o de la (s) personas o instituciones a las cuals estuviese confiado su cuidado personal".

"Me tocó... hoy me tocó a mí". Así comienza uno de los múltiples y crudos relatos que se comparten actualmente a través de las redes sociales y que detallan el drama de madres que, al parecer de forma aleatoria y sin aviso, señalan ser víctimas del robo de sus hijos en lugares públicos.

Los textos, compartidos de manera preferente a través de Facebook, aseguran que no importa el lugar u horario, ya que bastaría un segundo de descuido para que los pequeños sean separados de sus seres queridos por desconocidos, provocando así angustia en las familias y alerta en la comunidad.

Para la psicóloga Ester Mayerson, de Salud Mental Estoril, este tipo de mensajes provocaría -como primera consecuencia- que la sensación de inseguridad se incremente, hecho que "aumentará más en la medida que se genere una mayor identificación con la madre o cuidadora". Esto, generaría que se entre en la lógica del 'me podría haber ocurrido a mí también'.

Según señaló la especialista a Publimetro, las redes sociales "permiten que cada persona muestre su opinión y que de este modo se sienta más involucrada con lo ocurrido", lo que se traduce en "el deber de manifestar su repudio o difundir (el mensaje) como una forma de defenderse y no ser un simple espectador de lo ocurrido".

Qué dice la ley

En el ordenamiento jurídico actual, este delito -sea o no denunciado en las redes sociales- está tipificado como un secuestro. Junto a ello, toma en cuenta múltiples variables al momento de castigar a los responsables. 

Víctor Fuenzalida Montt, abogado senior del estudio jurídico NeoLegal, explicó a Publimetro que la sanción por este delito "es presidio menor en su grado máximo, o sea de 3 años y 1 día a cinco años.  Ahora bien, si se solicita rescate, la pena aumenta a presidio mayor en su grado mínimo a medio, es decir cinco años y 1 día a 15 años".

"La pena vuelve a aumentar si se prolonga por mas de 15 días o resulta un daño grave en la persona o intereses del secuestrado. (Acá) será de presidio mayor en su grado medio a máximo, o sea 10 años y 1 día a 20 años", señaló.

Por último, el abogado recordó que si además del secuestro se logra acreditar la existencia otros delitos como violación, violación sodomítica o lesiones graves, la sanción aumentará "a presidio mayor en su grado máximo a presidio perpetuo calificado", bordenado entre los 15 años y 1 día a 40 años y más. Este último caso implicaría que el autor no tenga acceso, por ejemplo, a la libertad condicional.

Prevenir es fundamental

Para la psicóloga Ester Mayerson, el transitar por espacios públicos con alguien que depende de nuestro cuidado "requiere ciertas certezas que tienen que ver con la sensacion de que soy capaz de cuidarlo y que como madre o cuidadora puedo hacerme cargo de dicha responsabilidad".

Este punto, si es amenazado, puede dar paso a una serie de síntomas a corto y largo plazo, entre los cuales se encuentran de acuerdo a la experta "la desesperacion y el intento de resolver lo antes posible la situacion". 

"Si utilizamos una estrategia que nos de resultados y logramos sentir que fue solo un susto, la sensacion será distinta a si el tiempo de desesperacion es mayor, pudiendo generar estrés post traumatico u otros cuadros ansiosos producto de la desconfianza y temor que comienza a surgir frente al entorno social", cerró.

Víctor Fuenzalida Montt es claro en recordar que este tipo de hechos se pueden denunciar "ante cualquier Comisaría de Carabineros o cualquier cuartel de la PDI. También puede presentar la denuncia directamente en la fiscalía local del lugar donde ocurrieron los hechos".

Por último la jefa de zona Prevención y Protección de la Familia, general de Carabineros Marcia Raimann Vera, entregó algunas recomendaciones para minimizar el riesgo de este tipo de delitos, destacando:

1.- En lugares de concurrencia masiva acompañar a los niños al baño, no dejándolos solos o fuera de vista
2.- Los padres deben mantenerse informados y advertir los riesgos a los que sus hijos podrían verse expuestos
3.- La importancia de educar a los niños y adolescentes sobre los riesgos a los aue se pueden ver expuestos
4.- Los niños siempre deben estar bajo la observación y cuidado de sus padres o adultos responsables