En entrevista con Revista El Sábado, Rodrigo Avilés se refirió por primera vez de manera pública al accidente donde un carro lanza-agua lo impactó a 4,5 metros de altura, mientras marchaba por la gratuidad en la educación en Valparaíso, dejándolo en el limbo entre la vida y la muerte.

"No quiero que esto que viví vuelva a ocurrir. Yo no soy un mártir. Esto que estoy viviendo le pudo y le puede pasar a cualquiera", dijo a la revista el estudiante que aún tiene secuelas cognitiva por el traumatismo encéfalo craneano que sufrió.

Avilés no tiene recuerdos del momento exacto en que fue impactado y puede que jamás los vuelva a tener. Afirma que sabe que su caso fue mediático, y que por eso quiere ayudar a comprenderlo. El militante del colectivo político y social Unión Nacional Estudiantil (UNE) ha vivido un duro proceso de recuperación que ha implicado, cosas tan sencillas como volver a caminar, como aspectos tan complejos como volver a recuperar la memoria. Según su neuróloga, esto es porque su cerebro “borra lo extremadamente doloroso y pausa su registro para usar toda su energía en sobrevivir”.

El joven estudiante de Letras en la UC de 29 años, y padre de una niña de 11, afirma que solo recuerda “haber caminado mientras la marcha se terminaba. Carabineros había llegado. Luego me fui a negro, no supe nada más”. Además se refiere a momentos tan complejos como cuando se vio por primera vez al espejo y reparó en que le faltaba la mitad del cráneo y que su brazo izquierdo no respondía.

Sobre su recuperación, contó que recuperó algo de conciencia al ser trasladado al Hospital Clínico de la UC. "Entonces veo y soy testigo protagónico de que me bajan y un montón de cámaras, flashes y de luces estaban encima mío, apuntándome. Yo no entendía nada. Después de haber estado en coma un tiempo, la sensación fue muy fuerte. Es como cuando uno está durmiendo y abre los ojos, y lo primero que hace es taparse la cara para no encandilarse con la luz", añadió.

Además el joven se refiere a hitos como cuando leyó lo que había salido de él en la prensa, cuando reparó que su cara estaba en cientos de lienzos, de lo incómodo que fue notar la exposición pública y sobre los dichos del diputado Hasbún afirmó que “Él tiene un rol social y tildó de delincuente y violinista a los que nos manifestamos criminalizando un derecho legítimo de la ciudadanía a expresarse”, sumado a que le pareció lamentable la resolución de la Corte de Apelaciones, pero que conociendo como funciona la justicia en Chile era “esperable”.

PB/MC