Por medio de una declaración pública titulada como “Universidad de Aysén, autónoma pero intervenida”, la rectora de la Universidad estatal, Roxana Pey, se refirió ante la eventual resolución de la Contraloría General de la República, organismo que según lo señalado por la propia rectora la destitución de su cargo se efectuaría, por lo que está evaluando la posibilidad de tomar acciones legales. 

“No conocemos aún esa decisión y una vez examinado el contenido y fundamentos, evaluaré las acciones legales a seguir, entre ellas un recurso de reposición y/o un recurso de protección”, declaró la rectora Pey. 

En la declaración de dos páginas, la rectora reiteró algunos de los argumentos que ha esgrimido por la prensa durante las últimas semanas, donde señalo que su nombramiento viene para fundar una universidad estatal y no para estar de acuerdo con los planes elaborados desde el gobierno. 

“La región misma y la autonomía universitaria no resisten más las arrogantes, irrespetuosas y groseras intervenciones centralista como las desplegadas en este poco afortunado episodio”, recalcó Pey. 

Además, la rectora aprovechó la oportunidad paran dar relevancia a la existencia de la Universidad de Aysén, comunicando que durante el año de trabajo pudieron sentar los elementos necesarios para que funcione. 

“En el mismo momento de ese nombramiento, la Universidad de Aysén cobró su existencia como tal y a un año de este hito cuenta con espacio físico, cuerpo de trabajadores, realidad administrativa, presupuestaria y jurídica, condiciones para acoger inclusivamente a sus primeros estudiantes (…) Entregamos bases sólidas para que la Universidad de Aysén siga contrayéndose, con carácter de organismo social”

Uno de los temas presentes en la declaración y que fue polémico tiene que ver con la firma de los estatutos por parte del gobierno, donde Pey sostiene que no se conocen las modificaciones. 

“Aún nuestra región desconoce el texto firmado por el gobierno y los alcances de las modificaciones que de seguro fueron introducidas por el Mineduc”

En los últimos párrafos del comunicado hace hincapié que la Universidad de Aysén “nace fuera del mercado, no se compra ni se vende. Su función no es extraer el “oro” en forma de aranceles y endeudamiento teñido de lucro. La universidad posible, en este extremo aislado, no es una empresa, el rector o rectora no es gerente, sus académicos y funcionarios no son meros empleados, los estudiantes claramente, no son clientes. Son todos y todas integrantes de una comunidad”

En torno al tema del Crédito con Aval del Estado (CAE), Roxana Pey, asiente su rol crítico con la reforma impulsada por el gobierno, porque “se contradice con su propio mensaje que reconoce en la lógica de mercado impuesta, la grave crisis aún vigente de la educación superior”, y agrega que el CAE es “nefasto e inmoral instrumento que entrega la mitad del presupuesto al lucro usando a los estudiantes de escasos recursos como mediadores”

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