La rotura de una matriz de agua potable, registrada pasadas las cuatro de la madrugada de este jueves en Providencia, sorprendió a vecinos e incluso autoridades, quienes debieron suspender las medidas de preemergencia ambiental.

Entre las consecuencias de la presencia del agua en las calles, los problemas en el transporte público fueron notorios. Por ejemplo, el Metro de Santiago debió funcionar de manera parcial transformando a Plaza Italia en un punto crítico.

Precisamente en este lugar, un hombre destacaba entre los usuarios que buscaban un punto para continuar sus viajes. Con un carro de supermercado, Luis le permitía a los peatones transitar por las anegadas calles capitalinas.

Si bien se señaló preliminarmente que este esforzado hombre tenía una tarifa, finalmente reconoció a Chilevisión Noticias que el aporte era voluntario.

Como el carro de supermercado se hace poco, muchos capitalinos decidieron buscan formas más personalizadas para sortear esta situación. Por ello, los sacos fueron una buena alternativa.

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