La rotura en la matriz de agua potable en Providencia y posterior cierre de 10 estaciones del Metro, entre Moneda y Los Leones, provocó un caos vial en Santiago que afectó el desplazamiento de miles de personas. 

El regreso a los hogares durante la tarde duplicó, e incluso más, los tiempos de viaje tanto de las personas que se movilizan en transporte público como de aquellos que lo hacen de forma privada. 

Pese a las múltiples medidas que tomaron las autoridades para aminorar las consecuencias del hecho, según propias palabras de quienes vivieron el hecho, esto no habría sido suficiente.