Con 66 años y de vuelta en su tradicional oficina de Apoquindo 3000 pareciera no haber apagado las antenas y radares, porque a la hora de preguntarle qué haría ante los problemas que enfrenta el Gobierno comienza a enumerar uno a uno los aspectos que crítica de la actual administración y que le hacen decir que “Chile va por un mal camino”. “En lugar de insistir con porfía en un camino equivocado, lo lógico  del actual Gobierno sería que escuchara la voz de la gente y corrigiera el rumbo”, declara en entrevista exclusiva con Publimetro.

El ex Mandatario sostiene que las grandes reformas tienen graves fallas estructurales que hay que corregir; que también quiere una nueva relación entre el trabajo y el capital, pero en una dinámica de colaboración y no de confrontación, y que hay que devolverles a los padres y estudiantes la libertad de elección.

Y también da cuenta de cifras de cómo los índices de victimización y temor han aumentado con el Gobierno de Bachelet y de los errores de la Nueva Mayoría: “La NM rechazó durante nuestro Gobierno el control preventivo de identidad y el proyecto de ley que castigaba con mayor eficacia a los encapuchados y hoy está pagando las consecuencias…”

Uno lo escucha y escucha a un candidato presidencial.
-Mire yo no he tomando una decisión respecto de una candidatura, pero sí le puedo asegurar que no me he jubilado de ser chileno y estar preocupado de los temas del presente y del futuro de este país. Pero mi compromiso y pasión por Chile no significa que la única trinchera sea una candidatura presidencial.

Pero, ¿no es sano justamente por el clima de crisis institucional del país transparentar pretensiones que son lógicas?
-Por supuesto que es sano transparentar (…) En mi caso particular yo no he tomado una decisión, porque no es el momento. Las elecciones presidenciales son en noviembre de 2017, las primarias son en junio del próximo año. Falta todavía un año y es un mal deporte en nuestro país que no alcanzamos a elegir a un Presidente y ya estamos pensando en el próximo. La tarea del momento es enfrentar los graves problemas de la sociedad chilena.Yo no he tomado una decisión, pero sí le puedo asegurar que mi compromiso con Chile y la cosa pública están más fuertes que nunca, pero de cuál trinchera voy a hacer eso… hay muchas trincheras. No es cierto que desde el único lugar que se puede servir al país es desde La Moneda.

Pero cómo se entiende esta reactivación de su participación en la vida pública.
-Bueno, yo soy ex Presidente, con lo cual siento una responsabilidad con Chile, con todos los chilenos. A mi juicio lo que no se entendería sería decir: “Yo ya fui Presidente, me jubilo de mis responsabilidades públicas y me refugio en mi vida privada”. Eso no se entendería. Yo estoy preocupado y ocupado de lo que le pasa a Chile y estoy trabajando para proponer soluciones.

¿Qué otras opciones ve?
-Muchas, desde las fundaciones por ejemplo (…) El hecho de que hoy no sea candidato no significa que esté indiferente de los temas que nos interesan a todos.

Pero no descarta ser candidato
-Lo voy a decidir el próximo año.

Acaba de terminar el proceso de encuentros locales ciudadanos. ¿Cómo valora esos encuentros?
-Creo que la participación  siempre es un aporte, se generan nuevas y mejores ideas, la gente se siente más involucrada, se compromete más con el destino y bien común del país.

Y por qué no hay una señal clara de la oposición de participar en ese proceso.
-ChileVamos está participando. No se ha incorporado al proceso del Gobierno, pero no se ha excluido del proceso de participación y le puedo mostrar este documento con 80 propuestas para perfeccionar la Constitución. Lo que sí creo es que hay que hacerlo con mucha responsabilidad. Yo destaco la participación ciudadana, destaco mejorar nuestra Carta Fundamental, destaco el rol del Consejo de Observadores, pero creo que se están creando falsas expectativas respecto de la Constitución y se está desnaturalizando su rol y su sentido.

¿Pero van o no van a sumarse a los cabildos?
-Eso es una decisión que toma cada ciudadano libremente, pero Chile Vamos ha dicho que sí quiere perfeccionar la Constitución, si quiere participar, pero ha identificado una serie de falencias o abusos en el proceso de participación ciudadana que está impulsando el Gobierno de la Nueva Mayoría y, por lo demás, no ha sido sólo Chile Vamos. El propio Comité de Observadores ciudadanos que designó la Presidenta Bachelet ha planteado sus quejas, sus observaciones, sus críticas a la forma en que se está conduciendo el proceso.

¿Esto lo deslegitima?
-El proceso debe ser de participación ciudadana. No es verdad que el único proceso válido y útil es el que organiza el Gobierno de turno. Y yo creo, por ejemplo, que el Gobierno en la forma en que designó a los facilitadores que son la inmensa mayoría de ellos activistas políticos en una dirección y no en la otra…

¿Pero por qué no se tomaron ustedes este proceso?
-Porque el que controla y dirige este proceso es el Gobierno de la Nueva Mayoría, es él el que a través de un decreto fijó la reglas del juego, el que ha designado a los facilitadores de los diálogos, el que recoge toda la información de estos encuentros y no la ha hecho transparente para que pueda ser compartida por todos y, en mi opinión, no está dando garantías de equidad e imparcialidad. Lo que Chile Vamos ha dicho es: “Yo no me margino del proceso de discusión, pero lo voy a hacer a través de otros canales”.

¿Cómo ve la situación judicial que enfrentan dirigentes de la oposición?
-Están enfrentando a la fiscalía, a la justicia, líderes de ambas coaliciones, tanto de la Nueva Mayoría como de Chile Vamos, y de otras coaliciones políticas. Eso me parece sano y bueno.
Es sano para un país con estado de Derecho y con democracia como Chile que la fiscalía, los jueces de Garantía y los tribunales de Justicia ejerzan sus labores con autonomía y con independencia.

¿Cree que hay una vara distinta en la aplicación de estos procesos?
-Obviamente que cuando uno ve la cantidad de personas que han sido imputadas de un sector y de otro, frente a los cargos que se han hecho, hay un desequilibrio, pero para poder hacer un juicio yo tendría que conocer los antecedentes de los procesos, y esos antecedentes los conocen sólo los fiscales. En consecuencia, no tengo todos los antecedentes de juicio para pronunciarme en forma categórica, pero sí intuyo, como lo intuyen muchos, que pueden haber desequilibrios.

¿Cómo afectará este escenario de formalizaciones a las municipales de octubre?
-Va a afectar a los dos sectores, va a afectar a toda la clase política. No es cierto que este problema se concentre únicamente en un sector. Cruza transversalmente a todos los sectores. Y en consecuencia, sí impacta a la democracia, a la confianza ciudadana, a la transparencia y a la legitimidad de nuestro sistema, pero no creo que vaya a afectar a un sector u otro. Todos los sectores están, de una u otra forma, involucrados.

Candidatura de Lavín

¿Usted quería a Lavín como candidato en la comuna de Santiago?
-Ésa es una decisión que le corresponde tomar a Chile Vamos, no a mí. De lo que yo me he preocupado es de tratar de motivar y convencer a mucha gente, que yo estimo que son buenos servidores públicos, para que quieran ser candidatos a concejales y alcaldes, porque mientras mejores sean los candidatos, mejores serán los gobiernos municipales.

¿O sea, convenció a Lavín?
-No. He llamado a mucha gente. Lavín tomó su propia decisión.

¿Entonces lo llamó?
-No. No ponga en mi boca cosas que no he dicho. Naturalmente, yo no soy indiferente frente al tema municipal y, por tanto, si creo que hay buenas personas, yo los he llamado para motivarlos, para entusiasmarlos para que sean candidatos, porque mucha gente no quiere involucrarse en el servicio público.
Pero cómo se resuelven las candidaturas en Chile Vamos, las resuelve Chile Vamos. No es algo que dependa de mí. En algunos casos se resolvió por acuerdos, en otros por primarias y en otros con encuestas, como es el caso de las municipalidades de Santiago, Providencia y otras.

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