Antiguamente la población moría principalmente de enfermedades infecciosas que costaban la vida de un gran porcentaje de niños y bebés. Pero en la actualidad, los especialistas han logrado proteger a la población mundial mediante la implementación de vacunas, que han ayudado a evitar muertes, enfermedades, secuelas y en algunos casos incluso a prevenir algunos tipos de cáncer.

Hoy existen diversas teorías que generan incertidumbre con respecto a los beneficios que trae el uso de las vacunas, es por eso que en el contexto de la Semana de la Inmunización de la Organización Mundial de la Salud (OMS). La Dra. Juanita Zamorano, pediatra infectóloga de Clínica Santa María, nos ayuda desmitificar y despejar algunas dudas con respecto al uso de vacunas.

1. No vacunar podría ocasionar la muerte

Verdadero. Es fundamental que los padres vacunen a sus hijos, de lo contrario, el niño se encontrará expuesto a contraer enfermedades infecciosas que pueden ser invalidantes y, que incluso, pueden ocasionar la muerte. Un ejemplo de esto son las vacunas contra agentes de la meningitis bacteriana como son vacunas neumococcicas, meningococcicas y contra Haemphilus influenza serotipo B.

2. Existen riesgos en la utilización de vacunas

Verdadero. Sin embargo, en general, los riesgos de vacunar son menores si se comparan con los beneficios que se obtienen. Las reacciones no esperadas, van desde leves (fiebre, malestar, eritema del sitio de punción y dolor local) a severas (convulsiones, shock anafiláctico, entre otras.), afortunadamente, éstas son extremadamente raras.

3. Las vacunas pueden provocar autismo en menores

Falso. Las vacunas contenían Timerosal, un compuesto derivado del mercurio, que se utiliza para la conservación de la vacuna en el tiempo. Hace más de una década que se planteó esta posibilidad y los investigadores en forma reiterada la han rechazado. El Timerosal tiene características diferentes del mercurio, como lo es su rápida eliminación del cuerpo humano. Además los laboratorios productores de vacunas han retirado esta sustancia de la gran mayoría de las vacunas. En la actualidad, se estudia afanosamente cuáles son las causas del autismo, ya que se ha establecido que no tiene relación con las inmunizaciones.

“La experiencia de varios países europeos que no utilizan el Timerosal en sus vacunas, ha demostrado que las tasas de autismo se mantienen o incluso aumentan. Por otro lado, la Organización Mundial de la Salud sostiene que no se justifica eliminar el compuesto de la composición de las vacunas”, explica la especialista.

4. Hay niños que son alérgicos a las vacunas

Verdadero. Se han reportado casos de reacciones alérgicas de pacientes a algunos componentes, no obstante, el desarrollo de la industria ha permitido disminuir significativamente la concentración de los mismos. 

Para estos casos excepcionales existen varias alternativas, entre ellas, desensibilizar al paciente, es decir, hacerlo insensible a determinado antígeno.

5. Las vacunas no son necesarias, debido a que los niños crean defensas naturales

Falso. En la actualidad, hay muchos agentes infecciosos que circulan muy poco o no circulan en el mundo. Al enfrentar a un niño frente a un agente infeccioso, este desarrollará la enfermedad y, posteriormente, en un plazo de más de 7 días generará la inmunidad o anticuerpos específicos. Es por este motivo que el no inmunizar a un niño pequeño acarrea un gran riesgo si contrae la enfermedad. “Un ejemplo de esto es meningitis bacteriana, cuyas cifras de mortalidad pueden llegar a un 40% al no alcanzar a tener anticuerpos. En el caso de virus polio las secuelas son de por vida”, finaliza la especialista.

PB/MC