No es una novedad afirmar que durante Semana Santa aumenta el consumo de mariscos y pescados entre la población, y con ellos, también las posibilidades de sufrir una intoxicación en el caso de que no cumplan con las normas necesarias.

Los diferentes especialistas hacen hincapié en la necesidad de seguir ciertos protocolos como: comprar estos alimentos en locales establecidos, además de tomar las precauciones necesarias. Es por eso que en Publimetro, te damos algunas recomendaciones para que este evites un mal rato este fin de semana.

¿Cómo puedo identificar y combatir una posible intoxicación?

Por lo general aparecen entre pocas horas y dos días después de haber ingerido los alimentos. El principal síntoma es dolor abdominal, acompañado de vómitos, diarrea y -a veces- fiebre, decaimiento, enrojecimiento de la piel o cefalea, que pueden llegar a comprometer la vida del paciente de no mediar un tratamiento oportuno.

Al comer el producto contaminado, el aparato gastrointestinal se ve afectado por bacterias, virus y toxinas que producen un malestar generalizado. En esos casos, se recomienda estar alerta frente a estas señales, especialmente si la persona está deshidratada, presenta ausencia de orina y sangre en las deposiciones, entre otras.

También es clave prestar atención en adultos mayores y niños, ya que se tratan de grupos de alto riesgo. En estos casos, se debe solicitar atención médica de urgencia para que la persona sea evaluada.

Paralelo a la atención de urgencia es recomendable hidratar al paciente. Para ello, se pueden utilizar sales de rehidratación oral, las cuales deben administrarse de manera frecuente, pero en pequeños volúmenes, sobre todo si hay vómitos.

Prevenir siempre es la mejor opción

Para evitar las intoxicaciones alimentarias durante Semana Santa, estas son algunas precauciones que puedes tomar:

·     Los pescados y mariscos deben comprarse en lugares establecidos, de modo que se tenga mayor seguridad sobre su procedencia.

·     Si se come fuera de la casa, sólo debe ser en recintos autorizados.

·     Consumir estos productos bien cocidos. Antes de la ingesta deben hervirse por cerca de 15 minutos y no olvidar que el jugo de limón no cuece los alimentos.

·     Mantenerlos siempre refrigerados.

·     Lavarse muy bien las manos antes de cocinar.

·     Evitar la contaminación cruzada. Los pescados y mariscos crudos se deben manipular separados del resto de los alimentos.

·     Antes de comprar, fijarse en que sean productos frescos. Los pescados se reconocen por sus ojos brillantes, agallas rojas, carne resistente a la presión (no debe desarmarse si se aprieta) y olor a algas. Los mariscos, en tanto, deben estar vivos al momento de comprarlos, lo que se nota cuando la concha está semiabierta y se cierra al contacto con los dedos.

PB/MC