La muerte de Lissette Villa el pasado 11 de abril al interior del centro Galvarino del Servicio Nacional de Menores (Sename) destapó la polémica por la crisis de la institución, lo que derivó en una interpelación a la ministra de Justicia, Javiera Blanco, por la falta de exactitud en la cifra de menores fallecidos al interior de este tipo de recintos.

La justicia se encuentra investigando el caso y de acuerdo con el informe del Departamento de Medicina Criminalística de la PDI, dado a conocer por Revista Qué Pasa, la responsabilidad de la muerte de Lisette recaería en sus cuidadoras.

El documento policial de 25 páginas reconstruyó las últimas horas de la menor y reveló detalles inéditos de su muerte, describiendo la crisis final de la pequeña.

Según el mismo se establece que: “En relación a la consulta dirigida del Ministerio Público, en lo referente a la muerte de Lissette Villa Poblete pudo haber intervención de terceros, por acción u omisión, es posible afirmar responsablemente que existe responsabilidad de las cuidadoras del Cread Galvarino en el deceso de la menor”.

El texto detalla además una serie de elementos y factores de riesgo que presentaba Lisette y que eran de conocimiento del Sename. “Lissette no era una niña sana. Los antecedentes tenidos a la vista dan cuenta de una serie de alteraciones estructurales y funcionales que -en mayor y menor medida--influyen en su proceso de muerte”, se explica.

Según se establece en el documento, la crisis de la menor que derivó en su muerte comenzó cerca de las 18:00 horas, estableciendo que el origen de la misma “era predecible” porque no quería estar en el recinto.

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