Un sumario sanitario, prohibición de funcionamiento y más de cuatro toneladas de mariscos retenidos fue el resultado de una fiscalización que efectuó la Seremi de Salud Metropolitana a una distribuidora de mariscos en La Cisterna que envasaba sin los permisos correspondientes. 

Además, la autoridad encontró productos vencidos entre las materias primas, que presumiblemente también eran envasados.

Al mismo tiempo, la Seremi fiscalizó un punto de distribución en la Vega Central donde los productos eran comercializados, cursando otro sumario sanitario por este hecho. 

El seremi Carlos Aranda recalcó la peligrosidad de consumir este tipo de alimentos. “El riesgo es muy claro; una vez descongelados, los alimentos pierden la cadena de frío y las bacterias comienzan a proliferar en ellos", dijo. 

"No importa que se congelan nuevamente, consumir productos del mar con la cadena rota y sin procedencia conocida, será siempre un riesgo de enfermedad transmitida por alimentos", advirtió. 

"El llamado es que las personas adquieran estos productos en el comercio establecido, nunca a vendedores callejeros ni en puestos de ferias informales. El producto siempre se debe rotular fecha de envasado y de vencimiento, así como los datos de la empresa envasadora para poder investigar la procedencia del alimento de existir algún problema”, agregó. 

Aranda también advirtió que “es muy difícil reconocer cuando un congelado ha perdido la cadena de frío, pues sus condiciones organolépticas ya han sido alteradas para su conservación, pero si usted sospecha que el producto ha sido recongelado, fíjese en que el hielo esté distribuido de manera uniforme". 

"Desconfíe de los envases que poseen demasiado líquido congelado aparte de los alimentos y siempre confíe en sus sentidos: si una vez descongelado el producto tiene un olor distinto al natural o huele mal, no lo consuma”, añadió. 

La Seremi informó que en 2015 hubo 5 brotes de Enfermedades de Transmisión Alimentaria (ETA) asociadas con mariscos y pescados que afectaron a 16 personas en la Región Metropolitana, todas en el ámbito doméstico. 

Los síntomas de una intoxicación se presentan 24 horas después del consumo de pescados y mariscos. Se manifiesta un cuadro intestinal agudo, diarrea, dolores abdominales, calambres, deshidratación, cólicos, a veces náuseas, vómitos, fiebre y dolor de cabeza. La intensidad del cuadro es variable, de un período de 3 a 5 días. 

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