El video de una adolescente golpeando a otra en plena calle en la ciudad de Concepción, impactó en las redes sociales por el nivel de violencia del ataque. En la filmación se ve cómo una menor vestida de escolar es increpada por otra con ropa de calle, la que comienza a propinarle golpes de puño y patadas en el rostro.

Luego que la grabación se hiciera viral, se conoció que la menor víctima resultó con una fractura en su mandíbula y además se inició una investigación a través de la Superintendencia de Educación por el hecho.

Sin embargo, el caso no quedó ahí y durante el fin de semana dos nuevas jóvenes reconocieron haber sido víctimas de la misma adolescente. Incluso, en las redes sociales aparecieron nuevos registros en los que la joven agresora ataca al menos a otras cinco escolares.

Ante el nivel de violencia, el jefe de la Unidad de Promoción de la Salud Sicológica de la Universidad de Santiago, Walter Khüne, dijo a Publimetro que además de ser “impactantes” los videos que se han compartido, no se puede dejar de analizar a la adolescente agresora, pero también al contexto social.

“En términos del contexto social macro tenemos una sociedad que hace de la violencia un espectáculo y un objeto de consumo. Tanto de manera adecuada como inadecuada. Esto incentiva la violencia de los sujetos particulares”, dice el académico.

“El contexto social inmediato de las agresiones de la joven es de apoyo. La adolescente está concertada con otras personas para realizar la agresión y para ser grabada. Durante la agresión se ve que hay más personas que actúan como cómplices obstaculizando que la detengan. Estos/as mismos/as después la felicitan. Es decir, ella obtiene reconocimeitno social por ser "la boxeadora". Muchas podrían querer ser amigas de ella para obtener protección. Por último, la adolescente debe presentar características personales que favorecen la expresión inadecuada de la agresión. Personalidad agresiva, falta de empatía por los otros y necesidad de reconocimiento son aspectos que pueden estar jugando un rol en este resultado”, precisa.

Küne agrega que “en lo individual la joven agresora está manifestando una conducta delictual que debe ser tratada como tal, en beneficio de la protección de nuevas víctimas. Si su agresividad fuera canalizada de modo adecuado quizás podría ser una campeona en algún deporte de contacto. Pero agrediendo y violentando a otras alumnas la preocupación de la autoridad debe ser la seguridad pública”.

Sobre la necesidad de viralizar este tipo de conductas, el profesional postula que “en la sociedad de consumo actual tenemos a muchas personas que desean obtener fama y muchos/as lo desean a través de ser famosos en las redes sociales. Actualmente muchos adolescentes desean reafirmar su identidad obteniendo muchas visitas y "likes" de los videos que suben a redes sociales. En este sentido, es interesante observar que las redes sociales son más tolerantes con los contenidos violentos como estos que con videos como una mujer amamantando. Videos donde se vea un pezón son censurados, pero videos con este contenido de violencia no”.

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