Los altos ejecutivos del Grupo Penta, Carlos Alberto Délano y Carlos Eugenio Lavín, deberán enfrentar un nuevo proceso judicial a causa de una querella interpuesta por el Servicio de Impuestos Internos (SII) en contra de ambos. Ello pues habrían usado una sociedad para comprar autos de lujo para sus esposas y, con ello, cometieron anomalías tributarias que generaron un perjuicio fiscal que superaría los $22 millones. 

Así al menos lo informa The Clinic Online, medio que asegura que los empresarios crearon la Sociedad de Inversiones del Pacífico para comprar esos vehículos, generando en esta cadena una “anomalía tributaria” que se acera a los $97 millones y de los cuales se calcula un perjuicio fiscal de cerca de los $22 millones. 

El medio consigna que la sociedad adquirir autos de las marcas BMW, Land Rover, Volvo y Audi, parte de los cuales serían usados por las esposas de los empresarios. 

En ese sentido, el SII acusa a la empresa de tener una operatoria irregular.

Cabe mencionar que actualmente ambos ejecutivos están siendo investigados por el Caso Penta por la Fiscalía de Alta Complejidad de la Región Metropolitana y por la Fiscalía Regional Metropolitana Oriente.

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