Al final, Rodrigo Gavilán (39) confesó frente a la Policía y al fiscal Álvaro Núñez –de la Fiscalía Centro Norte- haber disparado en la cabeza al relojero Héctor Osorio (55), quien era su socio en la galería Casa Colorada, en Santiago Centro.

De acuerdo a su declaración, Gavilán disparó tras discutir por dinero con Osorio, al interior del local ubicado a una cuadra de la Plaza de Armas capitalina.

El capitán Felipe Hernández, de la Dirección de Investigación Criminal, señaló que "se pudo confirmar los hechos y la narración o confesión dada por el imputado, quien señaló frente al fiscal que él habría sido el autor del homicidio del relojero".

Según los locatarios del centro comercial, los dos hombres eran amigos “de toda la vida”, por lo cual señalaron no entender cuán grave pudo ser el problema existente entre ambos, como para poder propiciar el asesinato.

La víctima falleció en horas de anoche, cuando era atendido en la ex Posta Central.