Hace algunos años en Chile existieron varios casos emblemáticos de niños que murieron esperando un trasplante de órganos. Uno de ellos fue Javier Leiva, un pequeño que nació con la mitad de su corazón, y el cual se sometió a 3 operaciones que lamentablemente fallaron.

Javier fue prioridad nacional para recibir un corazón en Chile, estuvo 6 meses con la esperanza de que apareciera uno, pero lamentablemente no resistió la espera. Pero, una semana antes de fallecer -específicamente en el día del niño- a su hospital llegaron personas disfrazadas de súper héroes con el fin de hacer un show que entretuviera a los pequeños que estaban ahí

“Ese día Javier y los otros niños estuvieron muy contentos, les llevaron regalos e hicieron juegos. A él le marcó mucho ese día porque en todos los años que vivió en un Hospital jamás había visto algo así”, cuenta su madre Nataly Molina.

El pequeño sabía que no le quedaba mucho, y es por eso que luego de pasar un buen rato se sentó con su madre y le pidió un favor, “Me dijo que le prometiera que cuando él ya no estuviera, yo le iba a dar todo el amor que tenía por él a otros niños, yo lo miré y le pregunté cómo podía yo hacer eso, a lo que él dibujó su mano y la mía en una hoja que aún tengo y me dijo que le prometiera que yo iba a ser una súper héroe como ellos. Yo se lo prometí”, explica emocionada Nataly.

Así, meses después de que Javier partiera de esta mundo, ella junto a su marido comenzaron a ir disfrazados en navidad a los hospitales repartiendo regalos. Nataly agrega que “no fue fácil, pero yo así sentía que cumplía la promesa que le hice a mi hijo. Íbamos una vez al año y era muy bonito. Así seguimos por cuatro años hasta que vi el caso de una mujer que se lanzó desde el Costanera Center porque estuvo sola en el proceso de enfermedad de su hijo. Ese día tomé la decisión de tomarme esto en serio y así nació ‘Sonrisas de Hospital’ ”, relata la mujer.

De a poco el grupo fue creciendo, recibiendo más apoyo y hoy son una organización sin fines de lucro y con varios voluntarios, los cuales se dividen entre varios centros hospitalarios cada 15 días, incluso cada semana, con la intención de llevar alegría a niños enfermos y hospitalizados, y además a sus padres y el personal médico que los cuidan.

“Se preparan varias dinámicas. También sorpresas para los niños que van a fallecer, que son varios. Se preparan despedidas y se acompaña mucho a la familia. Así honramos la memoria del Javi, con quienes están más graves y nos necesitan más”, cuenta Nataly quién además es su fundadora y presidenta. “En estas instancias conocimos a León, compartimos con su familia, también con la de Cristóbal Ferrada que hace poco recibió un corazón y ahora estamos con fe de que le llegue ayuda a la Aneley, al Guille que es del norte y a la Monse. Intentamos estar todo lo que podemos con ellos”, agrega.

Algunos de los hospitales en los que aparece este grupo son el Sótero del Río, el Hospital Padre Hurtado de San Ramón, el Exequiel González Cortés, el de Carabineros, de la Católica, Roberto del Río y también en Valparaíso en el Hospital Carlos Van Buren.

“Nosotros nos encariñamos con todos, somos una gran familia. Tenemos lazos de amistades, nos acompañamos y pasamos todo juntos, grandes y chicos. Más que una organización, somos amigos y eso es lo más importante para realizar una labor así, espero solo que mi hijo arriba esté feliz viendo como cumplimos su misión”, finaliza Nataly.

Si estás interesado en participar, la próxima reunión será el día 15 de Mayo a las 12:00 pm en Los Lirios #10397 - La Granja. Toda la información aquí.

PB/MC