En medio de bosques de eucaliptos, en plena Araucanía, los líderes de una de las supuestas células armadas de la Coordinadora Arauco-Malleco, conocidas como Organizaciones de Resistencia Territorial (ORT), se refirieron a los últimos hechos de violencia en la zona.

En reportaje exclusivo a Informe Especial, un supuesto líder de estas organizaciones, explicó que su objetivo no era quemar casas ni iglesias, menos dañar a las personas, sino que su lucha estaba orientada hacia las empresas forestales de la zona, a fin de recuperar sus territorios.

"Tenemos que usar la violencia y asumimos la responsabilidad", dijo uno de los presuntos líderes del movimiento, quien fue entrevistado por la periodista Paulina de Allende-Salazar, luego de varios meses de gestiones, tal como señaló al comienzo del reportaje. 

"No somos terroristas, no atacamos a las personas. No hacemos daños a los trabajadores, sino sabotear las maquinarias. No asaltamos a la gente, no provocamos daño", aseguró el presunto líder del grupo armado.

En el reportaje, además, el líder de otra supuesta organización armada de la CAM defendió sus acciones violentas y explicó el porqué abandonaron el diálogo por la vía armada. También sus representantes asumen la autoría de hechos violentos a las forestales, pero aseguran que no todos los ataques incendiarios son perpetrados por ellos.

Autonomía y recuperación de territorios

Cabe destacar que la CAM, sería el presunto responsable de una serie de atentados incendiarios en faenas forestales de la Octava y Novena regiones.

De esta manera, Informe Especial también conversó con el vocero de la CAM, el dirigente Héctor Llaitul, quien cumple condena con libertad vigilada, por distintos procesos.

"Nosotros no hemos entrado por la vía violenta. Es un acto legítimo de recuperación de lo que nos pertenece. Lo violento es la usurpación territorial", aludió Llaitul.

Según Informe Especial, el trabajo periodístico fue fruto de meses de gestiones para contactar primero a los voceros del movimiento y luego coordinar los encuentros. Durante el reportaje, las cámaras registraron todos los controles que el equipo de Informe Especial debió cumplir para llegar a hacer las entrevistas, en sitios a los cuales llegaron guiados por lugareños y donde incluso debieron caminar en medio de la oscuridad y sin celulares como medidas de precaución.

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