Una joven pareja gay que arrendaba una habitación en una casa ubicada en Talca fue violentamente agredida en razón de su orientación sexual por la propietaria del lugar, de iniciales S.B, y por un vecino, informó este jueves el Movimiento de Integración y Liberación Homosexual (Movilh).

“Cuando alegamos por la falta de higiene en espacios comunes, como cocina y baños, la arrendataria lejos de acoger nuestro reclamo, comenzó a insultarnos y agredirnos por nuestra orientación sexual, durante todo un día que resultó ser un infierno”, relató Pedro, uno de los afectados.

El joven añadió que “la arrendataria me increpó diciendo ‘con qué cara hablan del baño sucio, si asco les debería dar al resto vivir con sidosos como ustedes. Porque tu pololo está flaco por el SIDA y tiene la cara toda manchada’, me sentí horrible al escuchar esto”.

La agresión no sólo fue verbal pues la mujer y un vecino se abalanzaron contra Pedro tratando de estrangularlo. “Me pegaron con una pala. Entonces me dejaron solo en la pieza. Luego llegó mi pareja, y volvieron atacarnos, a ambos. Patearon la puerta, la echaron abajo y la mujer comenzó a golpearnos, mientras la otra persona gritaba ‘cuidado, que si matai al sidoso culiao te vai a acriminar’”.

La pareja logró escapar de las agresiones para constatar las lesiones en la Cuarta Comisaría de las Américas y en el Servicio de Atención Primaria de Urgencia de Talca, además de denunciar el hecho ante la Brigada de Investigación Criminal de la PDI. 

El vocero del Movilh, Óscar Rementería, comentó que el caso -que está en manos de la Fiscalía-, “es repudiable lo ocurrido, pero estas situaciones son más habituales que lo pensado”. 

“En discusiones, sea cual sea la razón, suele aflorar con violencia la homofobia cuando una de las partes es homosexual, con lo que incrementan los niveles de violencia de los agresores. Son hechos muy dramáticos y que generan gran impotencia en las víctimas”.

“Esperamos que los acosadores homofóbicos de Pedro y su pareja sean sancionados. Por el momento estamos gestionando apoyo psicológico y legal con el Ministerio del Interior”, puntualizó Rementería.

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