En una gran fiesta para el teatro chileno se transformó la entrega por parte del Ministro de Bienes Nacionales, Víctor Osorio, de una casona en La Cisterna que albergará el regreso al país del internacionalmente reconocido Teatro Aleph, dirigido por el destacado actor y dramaturgo, Oscar Castro.

Durante la ceremonia, el ministro Víctor Osorio señaló que “la entrega de esta concesión de uso gratuito se transforma en un hecho histórico y de toda justicia, pues estamos ante una compañía cuyo extraordinario curso de creación fue literalmente truncado en el año 1974, por lo que debió refundarse en el exilio. Adicionalmente, se trata de un grupo de artistas involucrados y abiertos completamente a la comunidad, con talleres y obras de teatro comunitario”. 

“Lo que ellos hacen es acercar el teatro a las comunidades, logrando sensibilizar y hacer partícipes de esta disciplina artística a personas que tal vez nunca han entrado a una sala de teatro”, indicó.

En este contexto, explicó que en la ceremonia se concreta la entrega definitiva del inmueble fiscal de la calle Eulogio Altamirano 7425, a través de una concesión de uso gratuito y anunció que se iniciaría de inmediato el proceso para la transferencia gratuita de la propiedad, para que la compañía pase a ser su dueña. 

En la oportunidad, el Ministro Osorio también sorprendió a los asistentes al dar lectura a un mensaje de la Presidenta Michelle Bachelet, en que la Jefa de Estado señala que “este día me emociona esencialmente porque se trata de un proyecto que conozco desde sus orígenes y en el que tuve la fortuna de participar hace muchos años. Pero también porque con este paso, el Teatro Aleph consolida una historia de vida dedicada a destacar, impartir e impulsar el arte, la cultura y la creatividad”.

El director de la Compañía Teatro Aleph en Francia y Chile, Oscar Castro, señaló que “hoy Eulogio Altamirano es como Lastarria 90, que fue la primera casa del Aleph. Cuando era joven creía que podía cambiar el mundo... ahora estoy seguro que es posible”, dijo en un día que catalogó de “momento de enorme alegría y esperanza en los frutos que dará este espacio del arte popular”. 

La compañía de Teatro Aleph nació a fines de la década del sesenta, por iniciativa de un grupo de estudiantes del Instituto Nacional y el Liceo 1 de Niñas. Hacia 1972, el Aleph era considerado por la crítica como uno de los conjuntos teatrales más vanguardistas de la época. Después del golpe de Estado de 1973, el Aleph persistió en presentar sus obras estrenando en 1974 “Y al principio existía la vida” en la Sala del Ángel, con todas las butacas ocupadas. Un mes después la obra fue clausurada.

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