Tras pasar más de cuatro meses en prisión preventiva, acusado mediante un falso testimonio del robo con violencia de 500 pesos, el joven Marco Díaz Salazar, de 21 años, fue sobreseído por inocencia en el Tribunal de Garantía de Chillán.

Díaz Salazar recuperó su libertad tras la audiencia convocada por la Fiscalía de Chillán para anunciar que no perseveraría en su contra.

Durante el desarrollo de la audiencia, la fiscal Maricarmen Farías efectivamente pidió no perseverar la investigación en contra de Díaz, por considerar que no existían antecedentes para inculparlo penalmente y porque una testigo clave del caso cambió su versión original que lo inculpaba.

A partir de ello, la defensora pública Marcela Larraín solicitó, con estos mismos argumentos, sobreseer a su representado, pues su inocencia podía darse por demostrada. Al acoger estos argumentos, el juez Luis Aedo consideró “establecida la inocencia” del joven.

Los hechos que motivaron todo este proceso penal ocurrieron el 19 de junio de 2015, cuando René Francisco de la Hoz Martínez denunció a la policía haber sido víctima de un robo con violencia, ejecutado en su contra por dos sujetos armados, mientras se encontraba junto a su pareja, Rosa Quiroz Fajardo, en su casa de la población Eduardo Frei, en Chillán Viejo.

Tras ser identificado por la supuesta víctima durante un reconocimiento fotográfico de la policía, la pesadilla comenzó para Díaz Salazar, trabajador de la construcción, pues fue detenido, formalizado y dejado en prisión preventiva, medida cautelar que se mantuvo entre el 14 de enero y el 27 de mayo de este año (cuatro meses y 13 días), cuestión que -entre otros negativos efectos- lo hizo perder su empleo.

Sin embargo, el 21 de abril de 2016, la pareja de De la Hoz reconoció ante la fiscalía que había mentido presionada por éste, pues lo que realmente ocurrió fue una riña, luego de que De la Hoz le faltó el respeto a la pareja de un amigo de Marco Díaz. La supuesta víctima, además, se encuentra hoy imputada por homicidio.

A partir de este testimonio y la declaración de otra testigo que confirmó la versión que siempre sostuvo el imputado, la Defensoría Penal Pública solicitó el sobreseimiento definitivo de Marco Díaz por inocencia, dado que nunca existió delito.

Mientras el joven espera ahora retomar su vida y encontrar una nueva fuente de ingresos para recibir a su primer hijo, su caso será presentado al “Proyecto Inocentes” de la Defensoría.

Esta iniciativa opera no sólo como un espacio de reparación simbólica para personas inocentes que han sido errónea o injustamente acusadas de delitos, sino que busca promover, además, soluciones para los errores más usuales a través de los cuales el sistema procesal penal termina afectando a estas personas.

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