"No voy a opinar sobre un asunto entre el concesionario y sus acreedores”, aseguró el Ministro de Transporte, Andrés Gómez-Lobo, al ser consultado por la propuesta que Subus presentó a sus acreedores para saldar los cerca de 90 mil millones de pesos que adeuda y que la impulsaron a iniciar un proceso de reorganización de la misma.

Pese a que el ministro rechazó pronunciarse sobre este hecho en particular, el tercer operador más grande del Transantiago se encuentra en plenas conversaciones con la autoridad, y así exponer una serie de impactos que mermarían la capacidad de la compañía y que la concesionaria pretende resolver mediante la revisión excepcional de los contratos vigentes hasta 2020.

Según Gómez-Lobo, el diálogo permitirá al Ministerio conocer “factores exógenos que pudieran haber afectado los resultados del operador, estos solamente si están basadas en algún efecto no atribuible a la empresa”.

"Por ejemplo, la entrada en operación del tren Nos- Santiago va a afectar la operación de Subus, por lo tanto es algo que hay que considerar y compensar. A su vez, la decisión de los tribunales laborales de declarar la conducción como trabajo pesado, es algo que aumenta los costos y que también se debe compensar”, explicó a Publimetro.

Pese a aceptar esta revisión extraordinaria, el ministro es enfático en destacar que esta negociación "no es un salvataje" dirigido a rescatar financieramente a la concesionaria.

Durante esta etapa, se ha designado a Enrique Ortiz D’Amico como veedor de Subus, esto luego que el Décimo Séptimo Juzgado Civil de Santiago procediera a la reorganización de la compañía, objetivo que de no concretarse podría culminar con la quiebra del operador.

Como solución, la empresa propuso a sus acreedores cancelar la deuda total durante el periodo 2017-2020, cuya decisión se daría a conocer durante la próxima cita del 15 de septiembre.

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