El Tercer Tribunal Ambiental, ubicado en Valdivia, admitió a tramitación la reclamación contra el permiso ambiental que el Comité de Ministros otorgó al proyecto Central Hidroeléctrica Cuervo en la Región de Aysén.

El tribunal recogió parcialmente las observaciones hechas al Estudio de Impacto Ambiental, anteriormente aceptado por el Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) regional. Además, pese a la solicitud de los reclamantes, la instancia judicial no aceptó detener los efectos administrativos de la Resolución de Calificación Ambiental mientras se desarrolle la reclamación.

El reclamo fue presentado por los abogados Diego Lillo y Nelson Pérez, en representación de la Corporación Privada para el Desarrollo de Aysén (Codesa), la Corporación por la Defensa de la Flora y Fauna (Codeff), y Hugo Díaz Márquez.

La acción advierte que al resolverse el proyecto no se tomaron en cuenta las “deficiencias del estudio”, principalmente aquellas en relación “al riesgo sísmico y geológico” de la central.

Según la reclamación, el proyecto hidroeléctrico se ubicaría en una falla geológica, existiendo "el riesgo de inducción sísmica por el peso y el agua de la represa”.

“Por el sector donde estaría el embalse, que implicaría un aumento de 4.613 millones de toneladas sobre ella, se encuentras las fallas geológicas Lago Meullín, Lago Fulton, Punta Mano y posiblemente otras cuatro más”, asegura el informe.   

“Como producto de un sismo (inducido o no) existe un alto riesgo de un desprendimiento en masa en Bahía Alcantilada cuya ola de tsunami estaría en pocos minutos en Puerto Aysén”, agregó.

La Central Cuervo es impulsada desde 2009 por la empresa Energía Austral. El proyecto pretende construir una central hidroeléctrica de embalse con capacidad estimada en 640 MW y una generación de energía media anual sobre 3.750 GWh.