No se sumará. La última casa de estudios privada en definir si participaría o no del plan de gratuidad 2016, la Universidad Adolfo Ibáñez (UAI) decidió no adscribirse al plan de financiamiento del próximo año, cerrando así el panorama sobre los planteles que recibirán y aquellos que no el beneficio planteado por el Gobierno.

Así al menos lo confirmó el rector de la UAI, Andrés Benitez, en entrevista con La Tercera, donde indicó que de todas formas no es una respuesta definitiva, sino que sólo un aplazamiento de la decisión. 

“La decisión es postergar el ingreso a la gratuidad. No es un no definitivo. Vamos a esperar a conocer las condiciones del proyecto final a la reforma a la Educación Superior. Es más responsable postergarla y conocer los antecedentes del proyecto que entrar ahora y salirse después si la cosa anda mal”, dijo la autoridad universitaria. 

“Fuimos al Ministerio de Educación y nos reunimos con Francisco Martínez, Jefe de la División de Educación Superior del Mineduc. Dado que la ley se estaba aprobando, le pedimos antecedentes de qué significaba para la UAI entrar a la gratuidad. Nos dijo que éramos elegibles y nos comunicó cuál era nuestro arancel regulado, que sería aproximadamente de $3 millones”, agregó el rector Benítez. 

En ese sentido, aclaró que el arancel promedio del plantel era de $5 millones y que las estimaciones del Gobierno generaban un déficit de unos $1.400 millones al año. 

“Tenemos aproximadamente un 8% de alumnos de eso deciles. Respecto a eso, entendemos que nuestra decisión afecta económicamente a los alumnos que hoy están en la UAI. Si bien creemos que lo que estamos haciendo es proteger la calidad de su educación, efectivamente hay un perjuicio económico, ya que podrían haber accedido a su gratuidad”, reconoció en la entrevista. 

En ese sentido aclaró que el principal temor de adscribirse era que el proyecto de ley corta cambiara totalmente el año que sigue, incluyendo por ejemplo, regulación de matrículas y cogobierno universitario. “La disyuntiva era cómo entrar por una ley que es transitoria, si sabemos que en la ley permanente se puede afectar la calidad y autonomía de la universidad”, precisó. 

Sobre la idea general de gratuidad universitaria, el rector Benítez aseguró que “compartimos la idea de que haya un financiamiento para los alumnos más pobres. Este puede llamarse gratuidad o becas. Pero no estamos de acuerdo con la gratuidad universal. Creemos que es regresiva”, precisó. 

Cabe mencionar que con el proyecto de Ley Corta el beneficio de gratuidad se extiende a todas las universidades que forman parte del Consejo de Rectores, además de la Alberto Hurtado, Diego Portales, Católica Silva Henríquez y la Autónoma. Quienes decidieron no sumarse al proyecto son la Universidad Mayor y la Universidad Adolfo Ibáñez.  Por otra parte, este domingo se conocerán los resultados de la PSU y se iniciará de inmediato el proceso de postulación.

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