A pocos días de recibir la segunda dosis de la vacuna contra el Virus del Papiloma Humano (VPH), Antonia (en aquel momento de 11 años) comenzó con fuertes dolores de cabeza. Los días pasaban y pese a que su madre Elizabeth creyó que eran efectos normales de la inoculación, en vez de disminuir fueron aumentando e incluso se le sumaron fatiga, pies morados y mucho cansancio.

En noviembre de 2015, luego de dos meses de ser inyectada, desde el consultorio en que se atendía Antonia, solicitaron su hospitalización a causa de una intensa cefalea, vómito, fatiga y dolor muscular. En aquel primer diagnóstico los médicos del Hospital Sótero del Río evaluaron un efecto autoinmune del organismo a causa de la vacuna VPH.

Su madre confesó a Publimetro que aquella segunda inyección marcó un antes y un después en la vida de su hija. “La vida de la Anto era completamente diferente a la de hoy. Ella practicaba atletismo, patinaje artístico y danza. Eran su pasión”. “Ahora siente mucha debilidad, dolores en las piernas, cansancio extremo y le cuesta respirar". Aún desconocen las causas de la taquicardia postural ortostática que le fue diagnosticada. No puede practicar deporte ni hacer actividades que la “aceleren”, incluso caminar.   

Este domingo cerca de 100 personas marcharon por el ‪centro de Santiago para solicitar el fin de la aplicación obligatoria de Gardasil y Cevarix, ambos medicamentos aprobados por la Organización Mundial de la Salud (OMS), Organización Panamericana de la Salud (OPS) y desde 2014 parte del Programa Nacional de Inmunizaciones (PNI) del Ministerio.

Las familias de Stephanie, Javiera, Catalina, Kimberly, Valentina, Nahara, Claudia, entre otras 60 niñas, se han agrupado en redes sociales para denunciar públicamente al Estado de Chile por los efectos adversos graves que sus hijas padecerían a causa estos medicamentos.

Raquel fue vacunada cuando tenía 14 años. En 2009 sufrió convulsiones e imposibilidad para caminar. Permaneció internada en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) convirtiéndose en uno de los primeros casos mediáticos de Europa. Alicia Capilla, su madre, lleva más de siete años convencida que la enfermedad se debió a la la inyección. Desde Valencia, España, la presidenta de la Asociación de Afectadas por la Vacuna del Papiloma Humano (AAVP) aseguró a Publimetro que no se “han querido reconocer los efectos adversos que provoca el medicamento, en muchos casos incapacitantes”.

“Aquí en España se creó un panel de expertos. Se llegó a la conclusión que la vacuna no era la causa. Sin embargo, luego que estudiase los casos la Agencia Europea de Medicina, y pese a ratificar que no era la causa, se modificó la ficha técnica de los medicamentos incluyendo lo que había pasado con mi hija”, cuestionó Capilla.

Pese a la férrea defensa que la autoridad sanitaria de Chile ha realizado en torno a estos medicamentos, el Instituto de Salud Pública (ISP) emitió a la red asistencial un Folleto de Información al Profesional en que reconoce la existencia de experiencias adversas reportadas espontáneamente “durante el uso post-aprobación de Gardasil”, aunque aclara que no es posible estimar realmente su frecuencia o "la relación causal de exposición a la vacuna”. Algunos de los efectos mencionados son: desordenes del sistema nervioso, síndrome de Guillan Barré, síncope (desmayo) acompañado por movimientos tónico-clóricos (rigidez del cuerpo y tirones repetidos de los brazos y piernas), desordenes del sistema inmune, Encefalomielitis aguda diseminada (ataque breve pero intenso de inflamación en el cerebro), entre otras.

Pompilio Martínez, graduado de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional de Colombia y ex investigador del Instituto Nacional de Salud en Bogotá, es un fuerte crítico al uso de la vacuna, la cual considera “ha generado una epidemia de eventos adversos que eran casi inexistentes en las niñas de 9 a 16 años”.

"Esta epidemia postvacunal ha aparecido donde quiera que se haya inmunizado, en especial en Colombia, EE.UU., Irlanda, Dinamarca, Australia, Brasil, Chile, México, India, Japón, Sudáfrica y otros países”, aseveró en conversación con Publimetro.

El profesional actualmente dedicado a estudios biomédicos, refuta a aquellos que descartan la existencia de "estudios serios” en contra de Gardasil y Cevarix. Nos cita más de 10 investigaciones realizadas en EE.UU., México, Colombia y Dinamarca.

Martínez afirmó que las niñas más susceptibles a padecer efectos adversos son aquellas "con antecedentes alérgicos de asma, rinitis alérgica, intolerancia al gluten o que sufren de una inmunodeficiencia sin diagnosticar".

"Ninguna autoridad ha advertido de los peligros de esta vacuna a pesar que la ficha técnica los menciona someramente. Y tampoco se ha protegido a las niñas con antecedentes inmunológicos”, criticó, mientras invoca el Principio Precautelativo que médicamente reza “primero que todo, no lastimar’ (primum non nocere).

Controversia mundial

El Sistema para Reportar Reacciones Adversas a las Vacunas (Vaers) de Estados Unidos detalla en su base de datos 45.483 notificaciones por reacciones adversas asociadas a Gardasil y Cevarix. Del total, 5.814 fueron graves, 4.230 requirieron hospitalización y 268 culminaron en muertes. La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (Aemps) contabiliza en Europa 45.222 notificaciones: 10.156 enfermedades del sistema nervioso, 3.560 trastornos musculoesqueléticos y del tejido conectivo y 1.807 trastornos vasculares. Según Aemps, hasta diciembre de 2015 se registraban en España 3.266 notificaciones. Un 43% de ellas con criterio de gravedad, es decir, “en aquellas situaciones que ocasione muerte, pueda poner en peligro la vida, exija la hospitalización del paciente o la prolongación de la hospitalización ya existente".

El Periódico Médico Danés (Danish Medical Journal), publicó en abril de 2015 una investigación de la doctora Louise Brinth, sobre 53 casos relacionados a intolerancia ortostática y disautonomía generalizada “que se sospecha ser un efecto secundario de la vacunación”.

Según la publicación, “el principal hallazgo fue un alto grado de consistencia en los síntomas experimentados por estos pacientes". Las reacciones más comunes fueron dolor de cabeza, síntomas de disautonomía, fatiga excesiva, disfunción cognitiva y dolor generalizado de carácter neuropático. Brinth advirtió la existencia de un “patrón reconocible de síntomas” relacionados a los presuntos efectos secundarios. No obstante, concluye que los resultados “no confirman o descartan una relación causal con la vacuna", pero si sugieren "una investigación adicional con el fin de esclarecer la fisiopatología de los síntomas experimentados”.

Las autoridades sanitarias de Japón e India fueron los primeros en suspender la obligatoriedad de la vacuna de Gardasil y Cevarix, de los laboratorios multinacionales Merck Sharp and Dohme y GlaxoSmithHline, respectivamente. Uno de los argumentos esgrimidos en Japón fue una encuesta realizada en 2015 por el Ministerio de Salud que consultó a 1.739 niñas vacunadas. Del total, 186 afirmaron haber padecido efectos secundarios como dolor de cabeza, fatiga y debilidad muscular, mientras que 135 acusaron problemas severos que interfieren en sus actividades diaria, incluso denunciaron haber perdido capacidad de caminar.

Férrea defensa de la vacuna

Miguel O'Ryan, ex presidente de la Sociedad Chilena de Infectología y miembro del Comité Asesor en Vacunas y Estrategias de Inmunización (Cavei), señaló a Publimetro que el organismo propuso al Minsal estos medicamentos tras “hacer una evaluación exhaustiva de la información disponible sobre la enfermedad”.

“En esta vacuna los antecedentes, entonces y ahora, avalan la seguridad de la vacuna tras 10 años de uso”, explicó.

El especialista asocia los posibles casos de efectos adversos “a información equívoca, casos anecdóticos y una acumulación de datos aislados que hacen suponer que la vacuna se asocia a estos eventos”. Cuya conclusión se corrobora “en la medida que uno analiza científicamente cifras de niñas vacunadas contra no vacunadas, y empieza a comparar los efectos y la información disponible”. Y añadió: “Sólo se duda en algunos países descabellados como el nuestro o Japón”.

O’Ryan aseveró que los casos difundidos le parecen “muy curiosos y raros”, poseerían “componentes psicosomáticos muy claros", en que la gente “tiende a leer y asociar los efectos adversos que puede tener un producto”. “Es necesario estudiar estos casos y hacer una evaluación que determine cuán parecidos son”, afirmó.

Antonio Rojas, jefe del Servicio de Pediatría del Hospital Clínico de la Universidad de Chile, coincide con la postura de la comunidad científica, liderada en el extranjero por la OMS y la OPS, y en Chile por el Colegio Médico, el Ministerio de Salud y la Sociedad Chilena de Inmunología. Es enfático en descartar posibles efectos adversos de la vacuna: "No hay una publicación seria ni concluyente con relación a ese tipo de patología hasta el momento”, sentenció.  

Rojas cree que las causas de los síntomas de autoinmunidad que padecen las niñas pueden tener un alto efecto de coincidencia con la fecha en que fueron vacunadas. “Puede ser que días antes o después hayan estado en contacto con virus que no tienen nada que ver con la vacuna”. Y agregó: “Se pueden asociar en forma circunstancial con la vacuna pero no es algo que sea atribuible a ella”.

“La ventaja de estudiar los efectos de la inoculación es que al aplicarla en millones de personas, como ocurre actualmente, se podría ver un cambio en la incidencia de ciertos efectos que no ocurrían en esa frecuencia antes de vacunar masivamente. Algo que en este caso no sucede”, sentenció.

La vacuna más polémica

Más de 100 millones de dosis se han aplicado en el mundo

Notificaciones y casos post comercialización

Europa
Total notificaciones 45.222
Enfermedades del sistema nervioso 10.156
Transtornos musculoesqueléticos 6.051
Casos confirmados de reacciones adversas 13.915
Fuente: Aemps

Estados Unidos
Reacciones adversas 45.483
Reacciones adversas graves 5.814
Hospitalizaciones 4.230
Muertes 268
Fuente: Vaers

Japón

Total encuestados 1.739
Efectos adversos 186
Problemas severos 135
Fuente: Ministerio de Salud, Trabajo y Bienestar de Japón

 

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