Mediante un comunicado emitido desde el Vaticano, el Obispado de San Felipe confirmó el  "fallo definitivo e inapelable" de un tribunal canónico contra el presbítero René Benavides Rives, culpable de abusos sexuales contra tres menores de edad. 
 
La condena señala la pena expiatoria perpetua de expulsión del estado clerical, la máxima sanción dispuesta por el ordenamiento jurídico de la Iglesia. Con esta sentencia, Benavides no conserva el ejercicio del ministerio sacerdotal y no podrá administrar sacramentos ni ejercer los derechos propios de dicho estado. Tampoco podrá desarrollar otros encargos o actividades en parroquias, colegios u otras instituciones católicas.
 
Junto con esta condena y, según señala Cooperativa, el obispo de San Felipe, Cristián Contreras Molina, "pidió perdón a las personas que han sido víctimas de estos gravísimos delitos, y les expresa su cercanía, lo mismo a sus familias".