Esta mañana autoridades realizaron una inspección al funcionamiento del eje San Antonio en el centro de Santiago, el que hace una semana funciona como vía exclusiva sólo para los buses del Transantiago y para vehículos de emergencia, en el marco del Plan Centro que se está ejecutando en la comuna, que busca agilizar los viajes de los buses de transporte público y privilegiar el uso del espacio público para lo peatones. 

En la actividad estuvo presente el ministro (s) de Transportes (MTT) Cristián Bowen, la jefa del Programa de  Fiscalización del ministerio, Paula Flores, y Guillermo Muñoz del Directorio de Transporte Público Metropolitano (Dtpm).

Al respecto informaron que desde el 2 de mayo el eje sólo permite el ingreso de buses del transporte público y vehículos de emergencia, restringiendo el acceso a automóviles particulares y taxis entre 07:00-21:00. El objetivo de esta medida, según explicó el ministro (s) Bowen, es "mejorar las velocidades de desplazamiento del transporte público". La autoridad de gobierno además informó sobre las obras de mejoramiento, tales como ensanche de las veredas para fomentar el uso peatonal y nivelación entre vereda y calzada, que actualmente lleva un 20% de avance.

Fiscalización

Para asegurar el uso de esta vía prioritaria para el transporte público, se instalaron cuatro cámaras fiscalizadoras en el eje que detectan la presencia de vehículos particulares. De acuerdo al Programa Nacional de Fiscalización del MTT, la semana pasada se cursaron 2.500 infracciones a vehículos particulares por circular por esta vía. En ese sentido, recordaron que los vehículos que ingresen al eje, tienen dos cuadras para salir, de lo contrario serán controlados por las cámaras fiscalizadoras.

En el eje Compañía-Merced, que opera bajo la misma modalidad que San Antonio, se han cursado en 2 meses de funcionamiento más de 8.800 infracciones. Esto significa que en promedio se han cursado 210 multas diarias a vehículos que no pueden circular por esta calle.

“Hacemos un llamado a los automovilistas a ser generosos, no solo por el tema de la sanción, sino también porque cuando ellos evitan pasar por estas vías exclusivas, le están dando prioridad a aquella mayoría de los santiaguinos que al moverse en transporte público lo hacen en buses”, destacó Bowen.

Cabe recordar que el control de esta medida se realiza a través de cámaras automatizadas instaladas a lo largo de calle San Antonio y quienes no la respeten, se arriesgan multas de hasta 1 UTM ($45.000 aprox.)

Obras en San Antonio

Las obras en calle San Antonio se iniciaron a mediados de marzo y su finalización está considerada para el mes de julio.

La iniciativa tiene un costo cercano a los $1.300 millones y transformará el céntrico eje en uno más inclusivo, con priorización del transporte público masivo y peatonal. Los trabajos elevarán la calzada a la altura de las veredas, las mismas que se verán ampliadas en un 33% entre Ismael Valdés Vergara y la Alameda. Con ese fin, en toda su extensión –un kilómetro-, se eliminará una pista de tránsito vehicular. A eso se sumará la reposición completa de la luminaria, la que será reemplazada por nuevas con tecnología LED, el cambio de todas las baldosas y el mobiliario existente.

Dada la necesidad de reducir el flujo vehicular que circula por el eje, desde marzo los servicios 307, 307e, 502c, 517 dejaron de transitar por San Antonio. En cuanto a los paraderos suprimidos por los trabajos, éstos se han ido sumando al más cercano que no esté intervenido y las zonas pagas móviles se eliminaron temporalmente, con excepción de la ubicada entre Moneda y Alameda.