El Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Copiapó dio a conocer la sentencia en la que fue condenado  Arturo Osciel Araya Villalobos, de 30 años, a presidio perpetuo calificado por los delitos de “violación con homicidio” e “incendio calificado en lugar habitado” de una niña de 10 años, quien falleció en la localidad de Carrizal Bajo, Región de Atacama, en febrero de 2011.

Para la determinación final de la pena fue relevante la concurrencia de la agravante de alevosía en la violación con homicidio; circunstancia invocada por Fundación Amparo y Justicia, querellantes en representación de la familia de la víctima.

Tras conocer el fallo, el abogado querellante y director de Amparo y Justicia, Alejandro Espinoza, afirmó estar conforme con la sentencia “porque la pena aplicada es proporcional y justa a la magnitud del crimen y al daño causado, por tanto se ha hecho justicia en este caso.”

Además de los delitos mencionados, en el juicio también quedó demostrado que la niña sufría un avanzado estado de desnutrición y abandono. Por este motivo, la semana pasada la institución presentó una querella y denuncia en contra de la madre del acusado, Leonor Villalobos, y de quienes resulten responsables, por los graves actos de maltrato y vulneración de derechos de la menor de edad.

“Aunque la condena es satisfactoria, lamentamos profundamente que hayamos tenido que llegar a estas circunstancias para darnos cuenta de la vulnerabilidad en la que quedó expuesta la víctima mientras estuvo bajo el cuidado de su tutora”,” enfatizó Ramón Suárez, abogado y presidente de la Fundación, quien además informó que la organización seguirá apoyando a la familia de la víctima,  a través de ayuda psicológica y social, para que continúe con su proceso de reparación.

Cabe recordar que los crímenes fueron cometidos el 28 de febrero de 2011 en la localidad de Carrizal Bajo, comuna de Huasco, cuando la niña se encontraba bajo el cuidado provisorio de la madre del acusado, hogar donde estuvo por más de un año. Durante la madrugada Araya Villalobos entró en la habitación de la víctima, donde la violó y posteriormente incendió el lugar donde se encontraba.

 15 AÑOS DEFENDIENDO A LAS FAMILIAS

Fundación Amparo y Justicia se originó en 1998 con el objetivo asistir legalmente a las familias que han sido víctimas de la pérdida de un hijo o hija por violación con homicidio. Además, presta ayuda psicológica y social a través de un modelo de intervención integral. Desde su Fundación, la organización sin fines de lucro ha representado a más de 30 familias de todo Chile, obteniendo las máximas sentencias para los perpetradores.