El vocero de La Moneda, Marcelo Díaz, dijo hoy en la tarde que el Gobierno llega "con un sabor amargo" a este 1 de mayo, por la declaración de inscontitucionalidad de la titularidad sindical. El ministro se refirió al tema tras participar en el lanzamiento de “Una Canción para la Constitución”.

Díaz dijo que espera que la marcha de la CUT para conmemorar el Día del Trabajador “sea una movilización tranquila, serena y pacífica. Lamentablemente llegamos a este 1 de mayo con un sabor amargo, porque esta reforma laboral que habríamos aprobado responde a un anhelo de más de un cuarto de siglo".

"Hace más de 25 años que estamos intentando llevar adelante una reforma que nivelara la cancha, y que entregara a los trabajadores mejores herramientas para que pudieran negociar en mejores condiciones”, indicó.

“Es cosa de ver quiénes celebraron el fallo. Claramente no fueron los trabajadores ni sus organizaciones. Yo lamento mucho que este fallo nos haya impedido poder mejorar el diálogo al interior de las empresas, y por tanto llegamos a este primero de mayo con ese amargo sabor de boca", insistió.

"Lamentamos que este requerimiento presentado ante el Tribunal Constitucional haya impedido que este proyecto que iba en esa dirección se hubiese concretado. Pero la ley es la ley y nos corresponde acatar”, agregó.

Insistió en que “tenemos que conocer el contenido del fallo para tomar una decisión más concreta. Eso lo hace el conjunto de antecedentes que van a aparecer precisamente de la lectura del fallo; el veto es una opción que no hemos descartado”.

“La Presidenta ha señalado que cualquier alternativa jurídica que nos disponga va a ser considerada, porque más allá de que es un fallo que acatamos, pero que lamentamos, lo que más nos preocupa es el impacto que esto tiene en una propuesta que era fundamental, que era mejorar la capacidad de negociación de los trabajadores al interior de las empresas, y esta decisión del tribunal afecta ese propósito", dijo.

Consultado por las críticas de la oposición frente al proceso constituyente port “falta de transparencia”, el secretario de Estado enfatizó que “el proceso lleva tan sólo una semana y dura hasta agosto. ¿Alguien de verdad puede creer que ese juicio tiene algún fundamento real? Son los juicios que han emitido siempre quienes quieren que este proceso no funcione y que lo que buscan es meter ruido para tratar de dañarlo”.