El fin de semana recién pasado, Perú puso a prueba por primera vez en diferentes distritos, un nuevo sistema de voto electrónico presencial el cual cambiaba el ya tradicional sistema de lápiz y papel por modernos equipos que permitan el voto de manera digital, con novedades como poder ver el rostro de los candidato, y poder corregir el sufragio. Al otro lado de la cordillera, Argentina busca implementar un sistema de Boleta Única Electrónica el próximo año, luego de que en las elecciones de julio 2015 ya se hubiera puesto a prueba en algunas ciudades y provincias del país, teniendo como principales críticas y temores, la seguridad y control del sistema.

El voto electrónico es un sistema que se puede implementar de distintas formas: de manera presencial con tarjetas perforadas, escáneres ópticos o quioscos de votación especializados; como además se puede hacer de manera online en redes de computación privadas, correo electrónico y páginas de internet, entre otras. Entre sus ventajas se destacan ámbitos como la accesibilidad a votantes con algún tipo de discapacidad, conteo de votos más expeditos y acceso a sufragios desde el extranjero. Entre sus desventajas, se critica la falta de fiscalización del proceso por personas capacitadas -como es el caso de Alemania- o la vulnerabilidad de los datos al ser expuestos al mundo del Internet.

En Chile este tema no es una novedad. Los diputados de Renovación Nacional (RN) ya manifestaron su intención de entregar una carta al Gobierno y al Servicio Electoral (Servel) proponiendo y llamando la atención sobre la necesidad  de implementar este sistema digital también en Chile el 2017, con la misión de incentivar una mayor participación ciudadana -donde el 58% de los chilenos se abstuvo de votar en las últimas elecciones- sumado a poder modernizar el sistema electoral, facilitando el trámite.

Mario Desbordes, secretario general de RN, afirma a Publimetro que “lo que hay que hacer es tratar de facilitar el voto a los electores. Nosotros planteamos voto electrónico, pero eso no solo significa la urna electrónica en la misma caseta de siempre, esa es una alternativa que hace más rápido el proceso, el conteo, evita filas largas, pero también hay que ver alternativas como la que hay en EE.UU donde la gente vota hasta en los cajeros automáticos”. Desbordes explica que la clave única que se está implementando en el Registro Civil, podría ser una posibilidad para habilitar el voto vía internet por medio de esta clave. “En un futuro uno podría entrar a la página del Servel y votar por medio de esta clave en una mesa virtual. Hay muchas alternativas, en EE.UU la gente vota por correo electrónico, en cajeros automáticos, en maneras distintas que nosotros podríamos implementar para motivar a que la gente sufrague”.

“El principal foco es lograr dejar de lado la excusa de que ‘no alcance a hacer la fila’, promover el esfuerzo de votar por el país o la comuna. Tenemos que intentar modernizar el proceso para que la gente vea más facilidad para emitir el voto y se motive”, agrega.

Los pioneros del voto digital en Chile

Al igual que en otros países, en Chile hace un tiempo ya se comenzó a hablar de sufragio electrónico implementado de diferentes formas. Frente a un aumento de la abstención -para evitar desplazamientos a puntos de sufragio y filas de espera- junto a la poca representación desde que se implementó el voto voluntario, una empresa chilena llamada E-Voting -formada por emprendedores- creó un sistema de votación electrónica remoto, vía internet, el cual acerca la urna al volante y aumenta la participación electoral a través de un servicio integral y seguro que se encarga de todo el proceso de votación.

Esta misma entienda, fue la que estuvo a cargo de la votación simbólica de chilenos en el extranjero para las elecciones presidenciales pasadas, logrando una alta representatividad con votos de más de 15.000 chilenos en distintos países del mundo. Uno de sus creadores, Mario Novoa, explica a Publimetro que “este servicio permite que cualquier persona pueda votar desde un celular, tablet, o cualquier dispositivo conectado a internet desde cualquier lugar. Se lo ofrecemos a dos tipos de organizaciones: colegios profesionales y sindicatos de trabajadores, y por otro lado un área más amplia de participación ciudadana en la que trabajamos con municipalidades, con parlamentarios que quieren hacer consultas en sus distritos y en ese caso son votaciones más masivas”.

"Esta tecnología se desarrolló con un foco máximo en la seguridad. Todo el sistema y cómo aseguramos el secreto, se hace en el uso de tecnología de punta en términos de encriptación para mantener los datos en reserva. Además, una de las ventajas es que hace que el sistema e información se mantenga segura incluso en caso de un ataque impidiendo que otro pueda intervenirla”, asegura.

E-voting, estuvo a cargo de la votación simbólica desde el extranjero con votantes nacionales residentes en más de 100 países, el cual aseguran fue un buen ejercicio para ver “cómo sería poder votar desde afuera”. “Mucha gente tuvo la acción de sufragar, a pesar de llevar muchos años afuera, y estaban emocionados por la opción. Además esta acción, puso en la opinión pública la discusión sobre si los chilenos en el extranjero debían o no votar, fue interesante por el efecto que tuvo en ese ‘conflicto’”, relata Mario agregando que “Este es el momento para que Chile se decida por implementar un sistema de este tipo de manera paulatina e inclusiva, para todos quienes tienen dificultad para hacerlo”.

¿Estamos preparados?

Según Novoa, en Chile implementar un sistema de este tipo dependería de la cantidad de votantes, pues mientras más grande es la elección es más barato teniendo un costo de $500, e incluso menos, por voto. Además, según su perspectiva, implementar un sistema digital tendría un tremendo impacto en la democracia y legitimidad. Según el ingeniero, en Chile se desconocen los altos costos del sistema tradicional, pues “no hay un real interés por combatir la abstención electoral”.

Específicamente, en el caso del sistema de votación remota a través de internet, el único y primer país que lo ha utilizado es Estonia en las elecciones presidenciales pasadas. 

Rodrigo Echecopar, subdirector de Ciudadano Inteligente, cree que en términos de factibilidad “muchas veces estos desafíos o cambios más que nada dependen de la voluntad y las ganas de experimentar nuevas formas de hacer democracia. Nosotros creemos que Chile no debe tenerle miedo a buscar nuevas alternativas de participación ciudadana, ya sea a través de votos electrónicos, online u otras que cambien la metodología en que el Estado le abre puertas a los ciudadanos”.

También en términos de si causaría un impacto también en la región, opina que “en otros países han habido facilidades para que las personas con mayores dificultades puedan votar por correo, entre otras. y en hoy en Chile lo más importante, más allá de cuál es la tecnología elegida, es no dejar de pensar en cómo podemos mejorar la forma en que hoy participa la ciudadanía, abrirse a nuevas alternativas, poder estudiarlas y pensarlas”.

PB/MC