Se aprobó la construcción de un nuevo “Museo de la memoria”, esta vez en Concepción. Aún no se tiene claro el valor final que tendrá la construcción de este museo, pero su homónimo en Santiago tuvo un costo de 47 UF por metro cuadrado, teniendo una superficie de 12.200 metros cuadrados. El nuevo museo penquista tendrá una superficie menor, sin embargo en las proyecciones sobre gastos operacionales, disponibles en la página web de la Dirección de Arquitectura, se señala que será similar a los gastos del museo de Santiago, los que ascienden a más de 1500 millones de pesos anuales. 

Según las cifras oficiales de Dibam, entre 2014 y 2015, La Moneda transfirió a el Museo de la Memoria $3.116.156.000.  Según publica el diario online “El Demócrata”, esto lo ubica en el segundo lugar de los museos con más aportes, sólo superado por el Bellas Artes (que recibió cerca de $3.507 millones). El Museo de la Memoria recibe incluso un 16% más de presupuesto que el Museo Histórico Nacional que recibió $485 millones menos.  En cifras de mantención, el nuevo museo será financiado en un 90% con financiamiento público directo.

¿Por qué un Museo de la Memoria?

Entre los documentos relacionados con el proyecto, disponibles en la Dirección de Arquitectura del Ministerio de Obras Públicas, se explica “¿Por qué un museo de la memoria?” señalando que “la decisión de edificar un Museo de la Memoria forma parte de la deuda pendiente que existe por los atropellos ejercidos”, donde además señalan que la construcción de este espacio busca dar “educación y difusión a toda la ciudadanía sobre este tema”.  Sumado a lo anterior, en el documento “Modelo de gestión etapa diseño” se detalla que la misión del nuevo museo será ser un “espacio destinado a dar visibilidad a las violaciones a los derechos humanos ocurridas en chile, perpetuadas por el Estado dentro del periodo de los años 1973 y 1990; a dignificar a las víctimas y a sus familias; y a estimular la reflexión y el debate sobre la importancia del respeto y la tolerancia”.

Polémica política

Las opiniones respecto a los sucesos durante los años 1973 y 1990, son variadas. Los sucesos históricos ocurridos en dicho periodo tienen puntos de vista que han sido expuestos desde distintas posturas políticas y no han estado exentas de polémica. Ya en 2011, luego de la creación del primer Museo de la Memoria, Juan González, presidente de la Fundación 11 de Septiembre señaló que crearían un “Museo de la verdad”, en contra parte al Museo de la Memoria.  En dicha ocasión, Gonzalez señaló “estuvimos 20 años callados escuchando como ellos tergiversaron la verdad de Chile".

Luego en 2012, el historiador Sergio Villalobos criticó el enfoque del Museo de la Memoria manifestando que éste "falsifica el pasado del país". En aquella oportunidad, el Premio Nacional de Historia de 1992, afirmó que lo exhibido en el salón "no ayuda a la comprensión real de la historia de Chile, a todo lo que sucedió antes, durante y después". También, en ese mismo año, declaró que “la existencia del museo representa el deseo de falsificar el pasado, en cuanto se enfoca en un acontecimiento singular, separado del resto de nuestra historia”.

Magdalena Krebs, por ese entonces directora de la Dibam del Gobierno de Sebastián Piñera, apoyó las ideas centrales del historiador, diciendo que la circunscripción a los DD.HH. del museo “limita su función pedagógica”, cuestionando su funcionamiento como institución privada construida con recursos estatales,  según publicó “La Tercera”. En aquella oportunidad, Ricardo Brodsky, quien era Director del museo, señaló que “no le compete al museo abrir un debate sobre la legitimidad del golpe de Estado, que es lo que en el fondo se está planteando. Eso le corresponde al mundo académico y al político”. Brodsky, quien es militante del PPD, abandonó su cargo como director del Museo de la Memoria luego de ser vinculado con el caso SQM. Fue reemplazado por María Luisa Sepúlveda, asistente social, ex funcionaria Comité Pro Paz, Vicaría de la Solidaridad y Secretaria ejecutiva Comisión VALECH. La directiva posee entre sus miembros a figuras como Carlos peña, la ex alcaldesa Carolina Tohá y la Presidenta de la República, Michelle Bachelet.

La construcción del nuevo museo fue celebrada por organizaciones defensoras de los derechos humanos. La presidenta de la Corporación por la Memoria y los Derechos Humanos, Yolanda Concha, manifestó “se está concretando un anhelo que venimos trabajando hace ya más de dos años. Hoy tenemos el diseño, algo con que enfrentar el 2017 para avanzar en este proyecto tan ansiada por la víctimas de la represión política, donde se incorporarán las historias desde el 11 de septiembre de 1973 hasta marzo de 1990”, según publicó el portal del Gobierno Regional del Bio Bio.

Respecto al proyecto del nuevo museo, la página del Gobierno Regional del Bio Bio publicó la noticia, señalando que durante 2017 se estará en la etapa de diseño y que en 2018 se iniciarán las obras. El edificio será construido a un costado del memorial a los detenidos desaparecidos en el Parque Bicentenario y frente a la Intendencia del Bio Bio.