Son un clásico siendo los niños quienes más disfrutan con su presencia.

Como en cada domingo de Pascua de Resurrección, los más pequeños -y los no tanto también- se levantan temprano y recorren todos los rincones de las casas para encontrar el preciado botín: los huevos de chocolate.

Para que ello ocurra, los padres deben salir a la calle y encontrar estos artículos, ya que el mercado ofrece una amplia gama de opciones.

En la galería pueden apreciar algunas postales de esta jornada.

PUB/VJ