Años y años motivando a sus jugadores para que saquen personalidad en la cancha, dejaron sin fuerza a Nelson Acosta para arengarlos fuera de ella. Tras el terremoto del 27 de febrero, el volante ar­gentino  Juan Manuel Olivares y el defensa uruguayo Fe­derico Pérez salieron arrancando de Viña del Mar, y para nunca más volver. Ni sus compañeros ni el propio “Don Nelson” pudieron convencerlos de que se quedaran en Viña del Mar.
Los contratos terminaban en mayo por lo fue se tuvo que adelantar el final. “No era que me quedaba un año más y se borró del todo. La rescisión fue de mutuo acuerdo con los dirigentes que entendieron la situación”, indicó Pérez.
Tras la marcha de ambos, Nelson Acosta partió a Argentina junto al presidente Antonio Bloise a buscar jugadores, ya que se permitió reemplazarlos, pero sólo con profesionales extranjeros. “La idea es que cuando volvamos a Chi­le podamos traer a dos ju­gadores”, dijo Bloise. 

Otros fugados:

   La lista de jugadores que abandonaron la Primera División la completa Claudio Husaín, de Audax Italiano. En Ñublense desmintieron que sus extranjeros se fueran. “Nadie renunció, pero todos van a cambiarse. Mientras no se arregle esto, sus familias siguen fuera del país”, explicó el directivo chillanejo Juan Ramírez.


    En la “B” son varios más:  Curicó perdió a  Braulio Armoa y Wilson Méndez; Rangers a José Pedrozo, Roberto Moreira y Marcelo Rolón; Naval, a los argentinos Jorge Detona y Andrés Navarro; Concepción, a los transandinos Matías Sepúlveda y Andrés Colombo.