Apertura 2011. Sampaoli renueva el camarín que llega a semis de la Copa

Llegaba una apuesta a la banca de la U. Jorge Sampaoli venía de hacer buenas campañas en O’Higgins, pero nada más, y asumía el desafío en medio de un directorio dividido por la decisión de su arribo. El otro sector que no apoyaba su contratación, se inclinaba por uno conocido por todos, Diego Simeone, que tenía en su currículum nada más y nada menos que un campeonato con River Plate y con Estudiantes de La Plata. Finalmente, comienza su travesía en un cuadro herido tras haber quedado eliminado en semifinales de Copa Libertadores a manos de Chivas de Guadalajara, luego de haber tenido todo a su favor para acceder a una histórica final. El recibimiento no fue el de los mejores, especialmente con el público, un punto siempre importante a la hora de querer ganar apoyo. 

El motivo: Rafael Olarra y Manuel Iturra, dos muy queridos por la hinchada, dejaban el plantel por decisión de Sampaoli, ya que no llenaban su gusto futbolístico. Además el calvo estratega no pudo contar con dos importantísimas piezas de la U hasta ese entonces. Walter Montillo  dejó el club tras la Copa para integrarse al Cruzeiro, mientras que Mauricio Victorino, uno con el que contó en un principio, le siguió la ruta al volante trasandino, uniéndose al mismo elenco. 

El uruguayo Gerardo Pelusso dejó un puesto en el que hizo mucho y poco a la vez. Llevó a Universidad de Chile a una instancia que no alcanzaba desde el año 1996. Lo que vino fue un cambio de mentalidad para el plantel, el juego ofensivo y frontal se apoderó del CDA con varios costos al principio. Llegaron Canales, Herrera, Aránguiz y Marcos González.

Clausura 2011. Cómo sobrevivir sin Edson Puch y el caudillo Seymour

La U forjó su carácter con la obtención del Apertura. Luego de una fase regular en la que término segundo detrás de Universidad Católica, justamente debió sortear algunos obstáculos, pero ninguno como el que vivió en la final justamente frente a los cruzados.

La U sólo tenía los ojos puestos en el arco rival, y eso le costó muchos tropiezos en la campaña, como en la final de ida con la UC que pegó el primer golpe de la llave adjudicándose el partido por 2 a 0.

A los azules les costaba tres goles para poder ser campeones.  Los precordilleranos llegaron al Nacional celebrando el título aún faltando 90 minutos por jugar. Error fatal. Los dirigidos por Jorge Sampaoli en una mezcla de buen juego y amor propio lograron la hazaña y le pasaron por encima a Católica. El héroe de la jornada fue Gustavo Canales, quien anotó en 3 ocasiones.

Los azules celebraron un campeonato que por su desarrollo tuvo el tinte de épico. Eso sí, dos figuras y titulares de este equipo tomaron nuevos rumbos. Edson Puch se fue al Al Wasl de Emiratos Árabes y Felipe Seymour al Génoa italiano. Fue una dura tarea el encontrar reemplazantes para sus puestos. Marcelo Díaz se adueñaría del mediocampo mientras que Francisco Castro  y Gustavo Lorenzetti, uno que arribó proveniente de la Universidad de Concepción, fueron constantes alternativas en la lucha por alcanzar un nuevo bicampeonato para el club y cumplir el sueño de los hinchas: sumar la primera estrella internacional.

Apertura 2012. Sin Vargas, Canales y Marcos se pensaba en lo peor

Dicen que renovarse en el éxito es peligroso y la U lo sintió en carne propia. Los azules ganaron todo. Obtuvieron el bicampeonato tras vencer con comodidad en ambos encuentros ante Cobreloa. Luego vendría la hazaña del cuadro estudiantil, la cual quedará en la historia y mente de Universidad de Chile y toda su gente. La Copa Sudamericana se tiñó de azul y la U levantó su primera copa internacional en el Nacional, rompiendo mitos y callando muchas bocas. La llave fue ganada con categoría ante un equipo que también la tiene a nivel mundial. Liga Universitaria de Quito fue derrotada por los dirigidos por Sampaoli, un equipo que se hizo conocido y que hasta el día de hoy da que hablar.

Este sin duda fue el momento más crítico. Muchos valores que gestaron el gran logro partieron del club. Eduardo Vargas, la figura descollante de este equipo y de la cual todo el continente habló, dejó el club para probar suerte en el Napoli, cuadro en el que jugó Maradona. Gustavo Canales y Marcos González también abandonaron la U tras haber sido referentes y puntales en sus determinados puestos.

Este éxodo hizo pensar que a Sampaoli le costaría encontrar las piezas que permitieran darle funcionamiento a esta maquinita azul.

Pese a que llegaron varios jugadores que por nombre prometían bastante, como Emilio Hernández, Pedro Morales y Eduardo Morante, no rindieron lo esperado. Junior Fernandes fue la excepción.

Pero la historia ya es conocida. Universidad de Chile consiguió su primer tricampeonato y sigue dando la pauta en el fútbol nacional. Ahora Sampaoli tendrá un nuevo desafío.