El metal tuvo su noche de lujo. Alrededor de 50 mil personas convirtieron el Club Hípico en un santuario rockero con el tercer concierto de Metallica en Chile.

A las 21.20 comenzó el show con imágenes del fil­me  “El Bueno, el Malo y el Feo”, en homenaje a Ennio Morricone, compositor mu­sical de la película. La fiesta se iniciaba con “Creeping Death”.

Entonces el público se de-sa­tó con los clásicos cabeceos, escupitajos a los guardias y los “colados” que invadieron la cancha VIP. La banda de James Hetfield salió a entregar el me­tal con canciones como “For Whom the Bell Tolls” y “Fade to Black”.Claro que la explosión llegó literalmente con los himnos “One” y “Enter Sandman” acom­pañados de bolas de fuego y pirotecnia. Delirio total.

Los miles de fanáticos presentes ovacionaron a la ban­da, sin embargo, la gran estrella de la noche fue Graciela Mora, de 76 años, bautizada por el público como la “abue­la metalera”.

“No puedo creer que esté viendo esto. El concierto fue realmente increíble. Ahora puedo descansar”, fue la evaluación que hizo la longeva seguidora del grupo.

Entre el mundillo farandulero, se dejó ver la cantante Ka­ren Amenábar, quien re­cientemente reveló un affaire con Marlen Olivari. Karen asistió en­fundada en unos ajustados pantalones bri­llantes.

El concierto también deja su anécdota. Tras aterrizar en Chile pasadas las 17 hrs. la ban­da fue retenida en el SAG por­que portaban elementos no permitidos en su equipaje: eran frutas.