“Los cargos debe­rían haber sido más se­rios. Hubo una des­consi­deración por la seguridad de la vida humana”, Brian Oxman, abogado del clan Jackson

A las 13 hrs. locales, el doctor Conrad Murray –médico de Michael Jackson– llegó a los tribunales de Los Ángeles para hacer frente a los cargos de homicidio sin premeditación presentados por la fiscalía que le acusa de la muerte del “rey del pop”.

Entre gritos de “asesino” de parte de grupo de fans de Jackson, Murray ingresó a la corte, donde lo esperaban los pa­pás de Michael,  Joe y Ka­therine Jackson, y los hermanos Jermaine, Randy, Tito y LaToya.

Murray, quien se declaró inocente, arriesga un má­ximo de cuatro años de cárcel y la revocación de su título.

Tras la apertura del proceso judicial, el doctor abandonó los tribunales en libertad bajo fianza (tras pagar US$75.000) y con la exigencia de no portar propofol o ningún otro sedante.

Su próxima aparición en la corte fue programada para el 5 de abril.