Es viernes 8 de agosto de 1969. Los Beatles, el grupo musical más famoso de la historia, se prepara para promocionar el que sería su último disco: “Everest” (a la izquierda). El conjunto viajaría al Himalaya para tomar las imágenes que ilustrarían el álbum pero por distintos problemas de producción cambiaron el título y todo el proyecto. Finalmente, Ian McMillan los fotografía a toda prisa en una calle de Londres, muy cerca del estudio de grabación (a la derecha). Una decisión de última hora que no agradaba a nadie y que, paradójicamente, se ha convertido en una de las portadas más conocidas de la historia, Abbey Road.