La estrella de Hollywood Jennifer Aniston hizo caso omiso a las advertencias y reglas del vaticano y se paseó por la Basílica de San Pedro con un corto y provocativo vestido gris.

La actriz paseaba por el Vaticano con su novio, Justin Theroux tranquilamente sin que le importara que su atuendo no está permitido en el recinto, y es que incluso hay un cartel que indica que las mujeres no pueden ingresar con vestidos que no estén por debajo de la rodilla y menos con escote, al igual que los hombre no pueden ingresar con short.

Esto no le importó a la ex de Brad Pitt que paseó sin ningún problema y sin que nadie la reprendiera.