Tras la muerte de la cantante Amy Winehouse el sábado, quien presuntamente habría comprado una droga llamada ketamina la víspera de su muerte, la prensa británica comienza a discutir qué efectos tiene ese producto y cómo ha aumentado su consumo en la última década.


El número de personas que consume ketamina en Reino Unido aumentó significativamenete en la última década, de acuerdo con un reporte del Independent Scientific Committee on Drugs.

A la par del incremento del consumo (68 por ciento en 2009, contra 25% en 2001),  el precio de la droga se redujo.

El comité ha lanzado una alerta para ofrecer más ayuda a los usuarios y crear consciencia de los problemas de salud que genera, entre los cuales se encuentran  daños al riñón y al hígado.

Actualmente es considerada una droga de Clase C, lo que sugiere que es menos dañina que el éxtasis (Clase A) o la cannabis (Clase C)

La ketamina es un tranquilizante para animales (caballos)pero su uso como “droga recreativa” ha aumentado en la última década.

Varios usuarios han sufrido serios dolores o calambres en el estómago y en la vesícula, así como cistitis (infecciones urinarias). Algunos orinan sangre y reportan que la vesícula se encoge.

Pero además del potencial daño físico y neurológico, se teme que los usuarios sean propensos a sufrir accidentes graves, pues la mayoría de los consumidores de la ketamina no tienen plena consciencia de su entorno, de lo que los rodea. Los reportes revelan muertes por hipotermia y por ahogamiento.