Los críticos dijeron que no alcanzó las notas y que su versión de “Si nos dejan”, de José Alfredo Jiménez, era de frentón mala. En Twitter el público lo tildó de “desafinado” y “perdido en el tono”. Pero Rodrigo Fernández, el joven representante de Mé­xico en la Competencia Internacional de Viña, no se achaca y le echa la culpa a la escasez de tiempo.

Es complicado interpretar un tema así con poco ensayo. Es muy difícil, no alcanzas a conocer al sonido y te paran ahí con músicos que sólo viste una vez”, dice el cantante, de 21 años, que ayer amaneció como noticia en distintos portales noticiosos mexicanos por su vapuleada actuación en Chile.

“Sí, hubo críticas. Pero es que nadie sabe lo que es pa­rarse en ese escenario más que uno que está ahí. Hubo una selección previa en Mé­xico y si estoy acá es porque soy bueno. Me gané el pues­to”, agrega resignado y promete que mejorará: “Lo bue­no del festival es que te ofrece una segunda oportunidad”, dice el pobre.