Comprar en blanco es cada vez más usual en el mercado inmobiliario. Es que sus múltiples beneficios son muy atractivos para los clientes, especialmente en lo económico, ya que con este tipo de negocio se obtienen precios de venta rebajados.

Según lo expresa Portalinmobiliario.com, como los proyectos inmobiliarios que se venden en blanco no han iniciado su construcción ni tienen fecha de inicio definida, y por lo mismo no cuentan con pilotos o sala de ventas, la fecha de entrega es superior a los 24 meses. Ese lapso de tiempo es el que los usuarios están dispuestos esperar a cambio de comprar más barato.

Otra ventaja es que el cliente puede pagar el pie en cuotas durante todos los meses que dure la construcción del inmueble hasta la fecha de entrega.

 A medida que se acerca el plazo de entrega, los valores van subiendo, especialmente en proyectos con entrega inmediata.

Otras ventajas
El ahorro económico no es el único beneficio. Al comprar en blanco, el cliente puede seleccionar la ubicación y orientación de la vivienda, al igual que el estacionamiento y la bodega.

Asimismo, tiene la opción de realizar cambios al proyecto, como por ejemplo incluir un jacuzzi o ampliar el dormitorio.

Apoyo tecnológico
Al no existir un piloto ni detalles concretos del proyecto, las empresas ofertantes usan maquetas virtuales, pilotos y planos de edificación digitales para informar y dar a conocer al cliente las características, plantas, tipologías y superficies del inmueble.
De esta forma, el usuario obtiene una imagen más acertada del proyecto.