Según la Cámara Chilena de la Construcción Delegación Valparaíso, se estima que las unidades disponibles para segunda vivienda en la zona alcanzarían los 1.600 departamentos aproximadamente, principalmente concentrados en los sectores de Borde Costero, Plan Viña, Concón, Reñaca, además de Recreo, Barón/Placeres y Valparaíso Plan y Alto.

“Es importante precisar que esta cifra corresponde a la segunda vivienda tradicional, principalmente ubicada en el borde costero, destinada al veraneo y el descanso. Pero considera además al departamento que adquiere el pequeño inversionista, que invierte en un departamento para aumentar sus ingresos y pensando en mejorar su jubilación”, señala Marcelo Pardo Olguín, presidente de la CChC Valparaíso.

Por cierto, no se trata del gran inversionista que compra varias unidades, sino de una familia que hace un esfuerzo y destina su vivienda a arriendo para universitarios principalmente, y a turistas en el verano. Un buen ejemplo de ello es lo que ocurre en el sector del par Viana-Álvarez en Viña del Mar y en el cerro Placeres en Valparaíso.

Departamentos lideran
El fuerte en segunda vivienda en la zona del Gran Valparaíso siempre han sido los departamentos de 2 y 3 dormitorios en el borde costero. Aunque durante los últimos años hemos visto que se están comprando cada vez inmuebles más pequeños y con destino de segunda vivienda también en el plan de Viña y Valparaíso e incluso en algunos cerros, y en la zona interior en forma de casas y parcelas de agrado, principalmente en Quillota y La Cruz, gracias a su buena conectividad con Santiago. Además, de otros formatos de viviendas como estudios y lofts.       

“En este sentido conviene tener presente que si se considera la posibilidad de comprar un departamento en la playa para los veranos y alguna que otra escapada los fines de semana largos, es conveniente para que la inversión sea rentable, que la zona elegida sea la adecuada. Los expertos recomiendan que se estudien muy bien todos los puntos y que se intente optar por un sector consolidado, como son precisamente los principales balnearios de la V Región. Estos lugares garantizan la inversión del comprador”, destaca el dirigente.

En sectores no tan consolidados la inversión tiene más riesgos. Sobre todo si se considera la opción de arrendar el departamento en algún momento, ya que este tipo de mercado es susceptible al influjo de la moda. En el caso de la V Región, condiciones geográficas, infraestructura, equipamiento y oferta cultural, estamos seguros de que estará de moda toda la vida.

Polos de desarrollo
Hay una importante oferta de proyectos inmobiliarios en todo el borde costero de la V Región, desde Santo Domingo por el sur pasando por El Quisco, Algarrobo, Quintay, Valparaíso, Viña del Mar, Reñaca, Concón, la zona de Puchuncaví, Maitencillo, Cachagua, hasta Zapallar y Papudo por el norte.

“En la zona del Gran Valparaíso lo más destacable es lo que ocurre actualmente en el plan Viña del Mar en la zona oriente, donde se ha configurado un pequeño polo de desarrollo inmobiliario. Además existe una demanda que se ha mantenido bastante estable durante los últimos años por Reñaca, destacando el sector del camino El Alto que comunica al balneario con Concón, en donde en este momento hay varios proyectos. También están fuertes Cochoa y Concón”, detalla Marcelo Pardo Olguín.