Uruguay caía por 1 a 0 ante Venezuela en la segunda fecha de la Copa América Centenario y el resultado los dejaba virtualmente eliminados. Mientras avanzaban los minutos, el nerviosismo se apoderaba de la banca charrúa y Óscar Washington Tabárez buscaba soluciones para intentar remontar el partido y así mantener la esperanza de clasificar a los cuartos de final. 

Fue así como el Maestro hizo ingresar a Diego Rolán en el minuto 73, Nicolás Lodeiro a los 78 y Mathias Corujo a diez del final. Con los cambios agotados, hubo uno que se quedó con las ganas de entrar para ayudar a su selección: Luis Suárez. 

Luego de la lesión que sufrió jugando por Barcelona en la final de la Copa del Rey, la máxima figura de los charrúas llegó con molestias físicas a Estados Unidos y por eso no había sido considerado por Tabárez como titular en ninguno de los partidos. Sin embargo, con la complicada situación que estaban viviendo, el Conejo quería arriesgar. 

Por eso, cuando vio que Corujo era el último cambio, le pidió explicaciones al ayudante técnico del Maestro, quien le respondió con un gesto que no estaba apto para jugar. Ante esta situación, el delantero descargó toda su rabia y terminó pegándole a la banca del estadio Lincoln Financial Field de Filadelfia.

Seguramente, ahora que están virtualmente eliminados tras perder por 1 a 0 ante Venezuela, Luis Suárez no verá acción en la Copa América Centenario y es poco probable que juegue el último partido ante Jamaica.