Hace unos días, el 14 de julio, Tom Brady vio como todos los recursos por el llamado "Deflagate" habían llegado al límite. El mariscal de campo de New England Patriots vio rechazado su intento por cambiar la suspensión que le impuso la NFL por cuatro partidos, luego que fuera acusado de desinflar los balones usados en la Final de la Conferencia Americana ante Denver Broncos. 

El caso de Tom Brady se une a algunas de las trampas que han hecho los atletas para sacar provecho al romper toda ética y las reglas del juego limpio. Sin embargo, lo del quarterback del fútbol americano está lejos de entrar en el ranking de los "tramposos más grandes del deporte" realizado por el diario español Marca, quienes eligieron a nueve deportistas. 

Como era de esperar, el primer lugar es para el conocido caso de Rosie Ruiz, atleta cubana que terminó la Maratón de Boston 1980 en el primer lugar y bajando en 25 minutos su mejor marca, lo que provocó dudas y luego se comprobaría que hizo parte del recorrido en metro

La cubana es seguida de cerca por el boxeador Luis Resto, quien utilizó un vendaje endurecido con yeso para vencer a Billy Collins Jr. La gravedad de las lesiones delataron al púgil. El podio, en tanto, es completado por el pentatleta ruso, Boris Onischenko, quien manchó su carrera por la trampa en los Juegos Olímpicos de Montreal en 1976, cuando insertó un interruptor electrónico a su florete para marcar a sus rivales en la esgrima. 

Revisa en la galería los nueve deportistas elegidos por Marca y las trampas que realizaron